Desde su puesta en práctica en el 2008, el Decreto-ley 259, el cual fue derogado en el 2013 por el 300, ha quedado demostrada su validez para los programas alimentarios que desarrolla el país, pues garantiza la sostenibilidad de las tierras ociosas o deficientemente explotadas.

En el caso del municipio de Amancio, -ubicado a 100 kilómetros de la oriental provincia de Las Tunas-, hasta el cierre de julio del presente año se habían procesado 156 solicitudes, de ellas 86 ya fueron aprobadas", afirmó Reynaldo Rodríguez, director de la Oficina de Control de la Tierra en esta localidad del sur de Las Tunas.

El directivo agregó que al comenzar este proceso en la localidad se registraban 53 480 hectáreas ociosas, de las cuales 29 000 hoy están en explotación, aunque falta trabajo para obtener los resultados propuestos.

Los interesados en adquirir estas áreas deficientemente explotadas se inclinan por el cultivo de la caña, por los beneficios que reporta tanto al país como al propio productor, seguidos de los que desean desarrollar la ganadería y los cultivos varios.

Por su parte, Andrés Duarte Segura, subdirector de inspección de la dirección municipal de Control de la Tierra, se mantiene el control sobre los nuevos propietarios y los que pidieron ampliación de sus propiedades, para evitar se cometan violaciones de lo legislado.

Como aspecto positivo en este proceso sobresale la presentación en tiempo de los documentos requeridos por parte de los solicitantes, lo que acelera la actividad.

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