Con sobradas razones para festejar por lo alto el aniversario 56 del Triunfo de la Revolución, los amancieros reafirman su apego a una vigorosa tradición de luchas y victorias.

Y lo hacen orgullosos de atesorar como estandartes identitarios la alegría, la solidaridad, el espíritu de trabajo y el apego a sus raíces y costumbres.

Con más de 38 900 habitantes, esta porción del oriente cubano conjuga historia y futuro para construir cada día una obra mejor, y prueba de ello son los avances logrados en las esferas económica y social.

Esta comarca guarda con celo momentos trascendentales del devenir histórico de la nación. La unidad de la clase obrera y del pueblo ha sido clave en múltiples acontecimientos y circunstancias excepcionales.

La Revolución abrió nuevos senderos a favor de la justicia y el bienestar de niños, jóvenes, trabajadores, y ancianos, negros, blancos, sin distingos de razas o procedencia social.

En la educación se transitó por nuevos retos para elevar los conocimientos de los pinos nuevos; la salud incrementó sus prestaciones y puso en alto el prestigio de Cuba en otros confines del planeta, y la cultura se reafirmó como sostén del  espíritu del pueblo.

Cada día, los amancieros se levantan con ímpetus renovadores. Para el 2015 continuarán perfeccionando el socialismo con talento y energías creadoras, y preservarán el legado revolucionario y patriótico de un país soberano que enfila sus derroteros hacia la conquista del futuro.

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