Padecer una limitación físico-motora, visual o auditiva no constituye impedimento alguno para aquellas personas que contra viento y marea se incorporan a la vida socialmente útil. La Revolución cubana pone en sus manos muchas oportunidades de gozar del pleno derecho a ser felices, pues no están ni solos ni abandonados, y sí muy seguros y protegidos.

Tal es el caso de los integrantes de la Asociación CVubana de Limitados Físico-Motores (ACLIFIM), en el municipio de Amancio, donde se planifican y desarrollan innumerables actividades y eventos de carácter cultural, deportivo y recreativo, así como facilitar su incorporación a distintas especialidades y oficios.

El proceso revolucionario iniciado el Primero de enero de 1959 otorgó a los limitados físico-motores el espacio que merecen,  y lo complementa con acciones integradoras sin prejuicios de ningún tipo, con un gran reconocimiento del pueblo del que son parte imprescindible.

Sobreponiéndose a todo tipo de obstáculos, asumen responsabilidades como delegados de circunscripción; participan en eventos científicos, congresos, festivales culturales y competencias deportivas, llegando a convertirse en campeones nacionales; son auténticos líderes sociales, padres y madres ejemplares, y en su quehacer diario nunca pierden la alegría y el optimismo de aportar sus energías al desarrollo económico de la localidad.

Cuando transitan por calles y avenidas, reciben muestras de respeto y consideración de sus coterráneos porque son parte sustancial de una misma familia, que los dignifica y convierte en seres indispensables para construir una Cuba más fuerte e inclusiva.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar