La amanciera Ana Rosa Castellanos tiene la fortaleza de esos árboles vigorosos que aferran sus raíces al centro de la tierra y se nutren de la vida con la magnitud de una fuerza telúrica en busca de longevidad y salud perdurable.

Quien la observe de cerca se da cuenta de la vitalidad que embruja y el amor que irradia esta mujer nacida en 21 de junio de 1912 y que al cabo de 103 calendarios, emana admiración, respeto y contagia al más pasivo de los mortales.

En el reino de esta vida, Ana Rosa Castellanos, disfruta del cariño de sus 8 hijos, 26 nietos y un número mayor de bisnietos, tataranietos y otros descendientes. Ella cual emperatriz de la familia, cautiva la atención de quienes la rodean, y a sus años, conserva el magisterio del ejemplo para poseer el don del consejo oportuno y la tierna caricia.

Los sonidos no le llegan con la claridad de otros tiempos, su visión, no es de 20 veinte, aunque no usa espejuelos, se tornan lentos sus pasos y torpes los movimientos, pero Ana Castellanos, sigue aferrada, cual viguroso árbol,  con sus raíces a la tierra que alimenta los deseos de seguir amando y por sobretodo, vivir.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar