En el inicio del año 2015, en Amancio eran reiterativos los incumplimientos en la producción de leche. Lo que más llamaba la atención es que se trataba de una localidad que durante mucho tiempo se autoabasteció en dicho programa.

Muchas fueron las estrategias llevadas a la práctica, entre ellas la visita al 100 por ciento de las formas productivas dedicadas a la ganadería.

La revisión de planes fue una de las acciones que más se discutió con los campesinos. El tema de la sequía y no garantizar el alimento del ganado fueron las principales causas que incidieron en la disminución de la entrega y el aumento de las muertes.

En estos momentos la situación es totalmente diferente. De un plan de 331 500 litros, se entregaron 373 200, por lo que se aprecia una recuperación y estabilidad en el programa.

Para citar un ejemplo, la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA)  “26 de julio” exhibe áreas donde sus integrantes sembraron  alimento animal, específicamente plantas proteicas.

Titonia, Morera y Moringa permanecen en más de la mitad de las fincas existentes en la CPA. Sus integrantes coinciden en las potencialidades nutritivas y los beneficios para las reses.

Quienes se dediquen a la ganadería en este municipio al sur de la provincia de Las Tunas, deben tener en cuenta que, a medida que pasa el tiempo, la sequía es más fuerte. Por eso la siembra de pastos tiene que ser intencionada.

En Amancio las condiciones están al alcance de todos. La meta está en lograr que desde este paraje de la geografía tunera, emerjan ejemplos de correctos manejos de la masa ganadera, y por ende multiplicar la entrega de leche.

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