La llegada del quinto mes del año augura para todos los amancieros la dicha de vivir, y con ello se abren también los pétalos de las rosas cosechadas en el Jardín de Flores, del municipio de Amancio, al sur  de Las Tunas.

Hoy es común y cotidiano ver a las personas con un  ramo de príncipe negro o rosas amarillas, como también  se hacen presentes las atractivas ofertas en cualquier calle o avenida de la cabecera municipal.

Víctor José Padrón Benítez, administrador del jardín, dijo que  la variedad de las producciones se debe al tratamiento cultural que reciben los distintos ejemplares allí cultivados.

Unido a ello se destaca la consagración de los obreros, así como el empleo de fertilizantes y otras técnicas ecológicas que le imprimen belleza a las plantaciones.

Una de las estrategias para incrementar la comercialización de especies florales es  la apertura de cuatro puntos, dos de ellos fijos y otros dos ambulantes.

Llegar a zonas apartadas como El Indio y Guayabal,  es una de las metas que emprende el colectivo del Jardín de Flores, en Amancio, enfrascado en propiciarle más alegrías a quienes habitan este terruño del archipiélago cubano.

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