Ganaderos de Amancio

Que si la monta tradicional, que si apelar a resultados de laboratorios. Así se expresan algunos productores amancieros, aún indecisos con el tema de la inseminación artificial para el ganado.

Hace años atrás pocos eran los campesinos en este sureño municipio tunero, que ponían todas sus esperanzas en esta práctica. Luego de demostrar con hechos cuán importante resulta, son más las formas productivas incorporadas.

Según datos de la Dirección de Ganadería en la localidad, de las 6 cooperativas de producción agropecuaria (CPA), 5 ya exhiben los resultados que esperaban; y las  2 unidades básicas de producción cooperativa también se sumaron a este movimiento.

Sin embargo, de las 15 cooperativas de créditos y servicios (CCS), en solo 6 entendieron la importancia y los aportes que trae aparejado. Las cifras demuestran que son más los ganaderos en el sector privado.

La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap). Por intermedio de las juntas directivas, pudiera ejercer más influencia y lograr mayores resultados. Hoy las experiencias en la base son admirables. La CCS “Sabino Pupo”, es un ejemplo. Quienes allí aplican la inseminación artificial, aseguran que los beneficios saltan a la vista, tanto en la producción de leche con más litros a entregar, como en el mejoramiento genético de la raza.

Otro aspecto importante es que cada forma productiva tiene que lograr la permanencia de un técnico en Veterinaria que posea los conocimientos necesarios para aplicar la ciencia. Además, tener en cuenta cuestiones esenciales; se tarta del cómo y el cuándo. Si este ABC no se cumple, no lograrán sus propósitos.

Entonces, el tiempo de tirar la moneda y decidir al azar, ya no tiene peso alguno. La clave está en la inseminación artificial y no precisamente en esa monta tradicional que nadie duda que pudiera gustarle más a las vacas; pero que aporta menos desde una óptica más objetiva, genética y económica.

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