Concluyó en Amancio en recorrido 73 del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar; ocasión que demostró cuánto queda por hacer. Según los especialistas que estuvieron durante dos días en la sureña localidad tunera, se consolidan tareas decisorias para el desarrollo local.

La evaluación final fue de Bien, sin embargo frentes como la producción de hortalizas y condimentos frescos no exhiben sus mejores resultados. En el sector rural también necesitan fomentar estos cultivos que deviene en una dieta más balanceada.
Los huertos intensivos en cada forma productiva no puede quedar a la voluntad de los directivos; sobretodo en aquellos asentamientos con más de 100 habitantes.

Uno de los aspectos que reconoció la visita es el rescate e incorporación de patios productivos, además del empleo de áreas no convencionales, en función de plantar hortalizas como el pepino, quimbombó y berenjena.

Recomendaron, además, exigir por la correcta implementación de la resolución 157, referida a los precios de los productos agropecuarios. Asimismo, en este sector, velar por la alimentación de los animales y el adecuado manejo que necesitan.

El organopónico de Guayabal, afectado recientemente por una tormenta local, perdió una parte de la cubierta y presenta problemas con el abasto de agua para el riego. Pero ese espacio pueden aprovecharlo con cultivos resistentes al sol y a la sequía.

El recorrido 73 del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar dejó en la más occidental de las localidades tuneras, una serie de recomendaciones que serán chequeadas en el mes de septiembre. Para entonces urge ser más organizados y superar las insuficiencias que hoy empañan este importante programa.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar