Cuando hablamos del bloqueo impuesto por los Estados Unidos contra Cuba, de inmediato pensamos en áreas tan sensibles como la salud y la educación. Sin embargo, las afectaciones han ido mucho más lejos.

 

Por ejemplo, en el municipio de Amancio, la unidad empresarial de base (ueb)  Silvícola, a pesar de mantener al día los planes pactados hasta la fecha para el presente año, sus resultados podían ser mejores.

Hoy carecen de vehículos apropiados para su desempeño en áreas forestales. Cuentan con dos tractores con más de 20 años de explotación y su tecnología es obsoleta. No obstante, las inventivas no faltan para cumplir con lo establecido y suplir la carencia de piezas de repuesto.

En varias oportunidades faltaron los productos químicos como fertilizantes y herbicidas para la aplicación en las áreas pobladas pobladas de marabú. Tampoco cuentan con equipos pesados que facilitaría la mencionada actividad y ahorraría grandes dividendos al país al tener que emplear otros recursos a largo plazo.

La mencionada ueb establece contratos con el Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (Gelma)  para la construcción de trochas cortafuegos, imprescindibles para evitar la expansión del mismo a las áreas protegidas, como es el caso del Monte de San Miguel.

Otros medios de protección como las botas de goma, e instrumentos de trabajo como machetes, hachas y limas, no es estable su distribución; aunque en los últimos tiempos hay más presencia.

Para el próximo año la unidad empresarial de base Silvícola en la más occidental de las localidades tuneras, debe plantar 70 hectáreas. Una vez más el esfuerzo y dedicación del colectivo serán las armas para mantener los resultados.

Se trata de un cerco que afecta a toda la sociedad en su conjunto, fundamentalmente, la economía cubana.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar