Estudiantes en labores agrícolas. Foto: Bárbara Borrás Aguilar

Tomo la identificación del programa humorístico que transmite los domingos Cubavisión, porque me parece una bufonada el nuevo ardid de la administración norteamericana para utilizar a estudiantes cubanos como conejillos de India  en su afán de subvertir el orden interno en nuestro país.

Resulta que con el ropaje de la organización World Learning, pretenden llevar al redil, cursos de verano a jóvenes cubanos, desde luego sin consultar con nadie, para instruirlos política e ideológicamente de manera que favorezcan un  cambio en lo interno.

Entiéndase cambio como sinónimo de contrarrevolución, de un programa con  marcado  propósito injerencista, ilegal y subversivo. Esta política va dirigida fundamentalmente a estudiantes de la enseñanza media  quienes, con la FEEM al frente,  rechazan la vil maniobra.

Improcedente me parece que  quienes pregonan una ruta para normalizar relaciones bilaterales,  esas que deben mejorar la vida y solvencia de los nativos de este archipiélago y los que residen la norteña nación;  vengan con la zanahoria disfrazando el  alevoso garrote.

Me imagino programas como el que propone a nuestros jóvenes World Learning, diseminados por países donde el desarrollo de la educación no supera límites mínimos. Y a la vez me pregunto: ¿por qué Cuba  donde la educación es patrimonio y  derecho de todos? ¿por qué no destinan los millones de dólares que entregan a la gusanera cubana para beneficiar programas como  Yo si puedo…?

El estudiantado amanciero, ese mismo que venera el ejemplo de Sergio Reinó Reina, aquel joven asesinado por la furia batistiana cuando rendía tributo al Maestro José Martí, se posiciona en diferentes frentes para consolidar nuestro proyecto sociopolítico.

Los muchachos de la enseñanza media del municipio de Amancio, repudian las maniobras imperiales, se crecen con responsabilidad de futuro y dirigen todas sus fuerzas a la defensa de la Revolución Socialista.

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