Desde su surgimiento, el Club “Amor por la Vida” se ha convertido en la puerta por la que todas las personas con distintos tipos de discapacidades físicas e intelectuales, pueden asomarse y demostrar que la sensibilidad es el arma más poderosa para embellecer la existencia.

Los primeros domingos de cada mes, en la Casa de Cultura "Sergio Reinó Reina”, del municipio de Amancio,  se suceden juegos, canciones, poesías, danzas y colores, para levantar un monumento al optimismo.

“Amor por la Vida” es una iniciativa muy hermosa patrocinada por las direcciones municipales de Cultura, Educación y el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER); además se suman especialistas en Rehabilitación Física y los miembros de la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores (ACLIFIM).

Todos conforman un gran equipo, que hacen de sus encuentros dominicales una verdadera confluencia de emociones y sentimientos nobles.

La más reciente cita, acontecida este domingo, tuvo un carácter muy especial. Oficiales del Ministerio del Interior (MININT), e internos del Centro de Trabajo y Estudios (CTEM), en Amancio, agrupados en el proyecto “Adelante”, aprovecharon la oportunidad para obsequiar juguetes confeccionados por su propia iniciativa en los ratos libres.

Fue una linda mañana de domingo para no olvidar. Las interpretaciones de Annelis y La Nana, así como del coro infantil Arcoiris, bajo la tutela de la destacada instructora de música Antonia Modecir,  hicieron suyos al Héroe Nacional cubano José Martí, cuando dijo que "el niño sano merece todo; el enfermo más".

Por ello, haciendo galas de alegría infinita, los impulsores del Club “Amor por la Vida”, vencen obstáculos con muchas esperanzas y marchan seguros por los senderos de la sensibilidad humana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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