Un misterio en  tierras de Algodones. Foto: Bárbara Borrás Aguilar
Un misterio en tierras de Algodones. Foto: Bárbara Borrás Aguilar

Hablar de producción de alimentos en Amancio, puede ser parecer reiterativo. Sin embargo, siempre hay tela por donde cortar. Ese es el caso del campesino José Torres Rosabal de 63 años de edad, a quien le entregaron tierras en usufructo en la zona de Algodones, en este sureño municipio tunero.

Una parte del área la dedica a la siembra de viandas y la otra a la ganadería, específicamente la entrega de leche y carne al Estado. Pero lo curioso de esta historia radica en un cangre de yuca que, por casualidad, se cosechó  en una parte del área que abarca su finca.

Cuenta Torres Rosabal que hace no más de un año, ubicó algunos cangres en un terreno donde cultiva caña para  alimento animal. Fue una sorpresa cuando se  encontró con una especie de yuca industrial con un peso que oscila los 63 kilogramos,  equivalentes a 138 libras.

Dicha vianda atrajo la atención de quienes transitaban la avenida principal de este municipio, y aunque no sirve para el consumo humano, no deja de ser algo atrayente que continuará entre los principales comentarios.

Pero a este campesino nada lo detiene en sus labores agrícolas. Quizás el misterio que guarda los nutrientes en sus tierras, también contribuyeron a que cumpliera con el plan de entrega de leche ascendente a 11800 litros, en el presente año.

Un misterio en  tierras de Algodones. Foto: Bárbara Borrás Aguilar
Un misterio en tierras de Algodones. Foto: Bárbara Borrás Aguilar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar