De plácemes está la cantante amanciera Elena Cordero por estos días, cuando justamente está repasando 31 años de fructífera carrera artística junto a sus inseparables compañeros del grupo campesino Rumores del Yáquimo, una de las instituciones insignias de la cultura local, que también celebra los 46 almanaques.

Decir Elena es desandar por un estilo inconfundible en la interpretación de los más variados géneros de la música campesina.  "Entré al conjunto Los Martianos, nombre original de la agrupación, siendo una jovencita. Pasamos momentos de transición, inolvidables y también muy duros, pero siempre nos unió el amor por el arte, y en especial las melodías y la métrica campesina, que por cierto, son muy complejas a la hora de interpretarlas", rememora Elena.

Esta intérprete que aún conserva sus potentes cualidades vocales y una elegancia distintiva en el escenario, agradece a la vida la oportunidad de cantar para su pueblo. "Es algo que me es imprescindible; cuando me paro ante cualquier público, lo hago con mucho amor y confianza, porque de nosotros depende que cada hombre o mujer, guajiro o guajira, niño o joven, sientan y disfruten el sabor de nuestras interpretaciones".

Cuando mira atrás recuerda las enseñanzas y consejos de grandes maestros, y prefiere no mencionarlos para no pecar de olvidadiza. Con la dulzura que la distingue reafirma: "A los que están, y por supuesto los que no, les agradezco lo que soy; siempre digo que la familia está primero que todo, pero es que sin mis compañeros no soy nadie, porque ellos me han acompañado en las buenas y en las malas, me han inspirado confianza y seguridad".

No prefiere hablar del retiro, "porque el relevo está garantizado; yo comencé como aficionada y ahora soy profesional, pertenezco al catálogo del Centro Promotor de la Música Benny Moré de mi municipio, pero ya tengo unos cuantos añitos y ya es hora de dar paso a la juventud", dice con una sonrisa en sus labios.

"Muchas personas me dicen: Ay, Elena, no te retires!, todavía cantas muy bonito, y eso me llena de orgullo y satisfacción, saber que le he sido fiel a mi pueblo. Le he entregado mi arte con mucho amor y cariño; por supuesto, que voy a seguir cantando y tengo el honor de decir que el legado del grupo Rumores del Yáquimo no va a morir; ahí está mi sobrina Yudith Cordero Costa, que recién acaba de ser incluida en el catálogo de excelencia de la música en Las Tunas; esa muchachita va a dar de qué hablar, tiene una voz maravillosa y un talento musical innato".

Elena Cordero está presente en las actividades que por el verano, se han diseñado en el municipio de Amancio. Acompañada del grupo Rumores del Yáquimo, regala a su pueblo el timbre y la tesitura de su voz, para alegrar el espíritu y mantener viva la tradición folclórica que emnana de nuestros campos. Ella sólo es capaz de compartir los sueños y colores de la campiña cubana.

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