Parque de Las Madres en el centro histórico de Amancio, bien de uso comunitario. Foto: Edilberto Revolta Falls
Parque de Las Madres en el centro histórico de Amancio, bien de uso comunitario.
Foto: Edilberto Revolta Falls

Una y otra vez la historia nos exige cuidado y preservación.  Los parques y plazas representan un símbolo; un momento trascendental dentro de un período en nuestras vidas.
Su creación, por lo general, tiene un sustento. Lo mismo parte de hechos que de la creatividad de los artistas y hasta del pueblo en general.

En el municipio de Amancio es una necesidad de primer orden, promover acciones que contribuyan a la protección de estos sitios. En el perímetro urbano local, se distinguen el Parque XI Festival de la Juventud y los Estudiantes, ubicado en el reparto de La Carretera; y el de Las Madres en el centro histórico.

Ambos han sufrido la barbarie, pensada o no, de personas que no tienen en cuenta el valor que encierran. En etapas anteriores, el primero que mencioné recibió inversiones y sumas considerables, perteneciente a la unidad presupuestada Servicios Comunales.

El principal destino fue la reparación de bancos, aceras, resiembra de plantas y sustitución de luminarias.

Hoy el Parque de las Madres, con la apertura allí de la zona wifi, es testigo de posiciones inadecuadas por parte de los pobladores. Dígase bicicletas en las áreas verdes, posturas incorrectas al sentarse en los bancos, y maltrato a la estatua ubicada en el centro.

El llamado es a continuar aprovechando estos espacios en nuestro beneficio, pero como lo regulan las leyes vigentes. Disfrutar no es sinónimo de destruir.