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Categoría: Amancio
26 de Julio, llama eterna de libertad26 de Julio, llama eterna de libertad

Era la mañana de la Santa Ana, la ciudad dormía, pero un grupo de jóvenes cuidada el sueño preciso de Martí, ese que un día juraron ante su tumba conquistar para ser libres o mártires.

Llegaron ante los muros del Moncada, aquel 26 de julio de 1953 y Fidel, el joven de figura helena con la fuerza de la verdad y las ideas, guió a la generación del centenario, que puso en marcha el motor pequeño que más tarde abriría por siempre los portones de la historia para dejar entrar por ellos a la libertad con los mambises de los nuevos tiempos.

La hiena se sintió herida en lo más profundo, pero el mensaje ya había sido dado y nada podría detener la Revolución en marcha.

Se desató la jauría sangrienta y comenzó la cacería salvaje, vinieron días de dolor y muerte, pero a ello se sobrepuso el coraje de todo un pueblo para pasar de mano en mano la bandera rojinegra y llevarla junto a la de la estrella solitaria en lo más alto del Turquino.

La muerte no es verdad quien se ha escrito bien la obra de la vida, por ello Fidel, cumplió su sentencia de que sus compañeros no estaban ni olvidados, ni muertos y en sus memorias se prendió la llama eterna de la libertad, esa que llegó con la alborada del Primero de enero de 1959.