Trabajadores de Servicios Comunales en Amancio dedicados a la producción de flores. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada
Trabajadores de Servicios Comunales en Amancio dedicados a la producción de flores.
Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Las flores tienen su lenguaje propio y su significado y desde la antigüedad el acto de regalarlas es muy agradecido por quienes reciben este maravilloso presente de la naturaleza.

En Amancio la tradición de enviarlas para una ocasión especial, o simplemente comprarlas para adornar y perfumar la casa o la oficina, se perdió, pues sostener la producción de las distintas especies, se hacía imposible.

Plagas, salideros, unidos a la falta de pertenencia malograban cualquier intento de verlas florecer en el Jardín municipal de la Unidad Presupuestada Servicios Comunales, de esta sureña localidad tunera.

Asimismo el pago sin respaldo productivo, el derroche de agua, motivo de sanción al organismo local y la consiguiente falta de flores para su comercialización, pusieron a pensar al joven y emprendedor colectivo perteneciente a la subdirección de flores y plantas.

Yunier Poll Fajardo, florero del jardín se refirió a la labor conjunta que realizan y a la preocupación por garantizar la producción y la calidad de la flores desde los semilleros hasta la poda y el corte para enviarlas a los distintos puntos de venta, es lo que ha hecho nuevamente florezca al jardín.

Por su parte Yosvani Cisneros Mora, trabajador de la unidad, dijo que ante tantas dificultades se dieron a la tarea de buscar soluciones a los problemas que presentaban con los salideros que hacía imposible lograr la producción.

Llave de aire de carro de línea adaptada para suministro de agua para el riego del jardín. Foto: Niria Isabel Cardoso EstradaY buscando en distintos organismos, realizaron una innovación a las llaves de los carros de línea que se utilizan para sacar el aire que están ya en desuso, las adaptaron para regar los campos a presión y pidiendo aquí y allá lograron instalarla con excelentes resultados.

Yosvani, destaca que no lo hicieron por el salario, la estimulación o por un reconocimiento, simplemente porque querían echar para adelante el jardín y demostrar de lo que eran capaces con el ingenio y la unidad de los trabajadores.

La subdirectora de Flores y Plantas, Diana Alarcón Fajardo, explicó que esta solución logro bajar de 25 000 pesos que se pagaban por concepto de utilización del agua, a 6 000, cifra que debe continuar disminuyendo a medida que perfeccionen el sistema de riego.

Hoy las flores en Amancio no son un problema, incluso en ocasiones la producción ha sido tanta que la población no ha sido capaz de asumirla y se utiliza en los servicios funerarios, algo que también agradece la población, agregó.

La tradición de regalar o enviar flores en Amancio, cobra vida gracias al empeño de los trabajadores del Jardín Municipal que se crecen ante limitaciones, carencias y dificultades buscando alternativas para cumplir con su función producir para el pueblo, y darle un toque de belleza a la vida, con estas maravillas de la naturaleza.
 

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