Un aciago suceso amenazó con apagar la sonrisa perenne de la amanciera Carmen White Mills. Cuando disfrutaba de las bondades del sistema social cubano, que privilegia a las personas de la tercera edad, alguien sin escrúpulos sustrajo de su vivienda un televisor Panda otorgado por sus propios vecinos, a fuerza de entusiasmo, solidaridad y entrega a la Revolución.

Acogida a la Casa de Abuelos, del Reparto El Batey, en esta sureña localidad, Carmen vivió momentos difíciles, pero gracias a la actitud vigilante de los miembros del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) número 7, zona 73, y el inmediato accionar de oficiales, peritos e investigadores de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), en tiempo récord pudo tener de vuelta el preciado equipo.

Las lágrimas la dejaron casi sin palabras, pero sacó fuerzas para agradecer a la comunidad y a los combatientes de la PNR el haberle devuelto la alegría a su vida.

El Mayor Isner Ríos, jefe de la estación policial en Amancio, hizo un recuento del operativo desplegado para recuperar el televisor de Carmen, lo que fue posible por la colaboración del CDR, y llamó a fortalecer la vigilancia revolucionaria y la unidad del barrio.

En el contexto del proceso asambleario que llevan a cabo los cederistas amancieros, con vistas al Octavo Congreso de la masiva organización, son dignas de imitar actitudes como la de los vecinos del CDR 7, zona 73, en Amancio, quienes le devolvieron la paz a Carmen White, un símbolo de humildad y desprendimiento, y una muestra de que en Cuba los valores humanos son recíprocos e indestructibles.

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