Trabajadores de la UEB Pesca Guayabal laboran en el rescate de un varadero como tributo al 26 de julio. foto: Rafael Aparicio Coello
Trabajadores de la UEB Pesca Guayabal laboran en el rescate de un varadero como tributo al 26 de julio. foto: Rafael Aparicio Coello

Por aquello de que camarón que se duerme, se lo lleva la corriente, el colectivo laboral de la UEB Pesca Guayabal, no se amodorra en los muelles y en cada  amanecer pone proa en busca de las necesarias provisiones alimenticias que el Mar Caribe  tributa para el sustento del pueblo trabajador.

Así lo corroboró el ingeniero Yunielquis Escalona Morales, jefe de producción de  esa entidad perteneciente a la empresa pesquera de Las Tunas, quien afirmó que la meta inmediata es poner en pleno funcionamiento el varadero, inerte por alrededor de 2 años, y convertido, ahora, en la principal acción para saludar  el 65 aniversario de la gesta del Moncada.

Explicó que en ocasión de el otorgamiento al municipio de Amancio de la sede provincial por los festejos del Día de la Rebeldía Nacional, los salones donde se procesan las diferentes especies  y otros locales socio-administrativos, reciben los beneficios de limpieza, embellecimiento e higienización, a la vez que se impulsan las tareas productivas y sindicales.

El directivo mencionó el cumplimiento del plan  técnico económico de la etapa como incentivo para arribar a la efemérides con resultados avalados por el compromiso y la eficiencia. Se refirió a la baja disponibilidad técnica de la flota (alrededor del 60%), las carencias de piezas de repuesto y la obsolescencia de motores y embarcaciones, pero reafirmó la voluntad de cumplir con el cometido de entregar el alimento para el consumo social y popular.

Dijo que hasta la fecha se logran capturas ascendentes a las 290 479 toneladas de las diferentes especies, cifra que representa el 110 por ciento del plan del actual año.

Por eso cada amanecer sorprende a los trabajadores de la UEB Pesca Guayabal, levando anclas, enfilando la proa y la voluntad al sacrificio con el firme propósito de imponerse a las limitaciones materiales y continuar siendo fieles herederos de los jóvenes que integraron la Generación del Centenario en la mañana de la Santa Ana.