El Che entre los amancierosEl Che entre los amancieros. Foto: Archivo histórico del Museo Amancio Rodríguez.

Este 14 de junio los amancieros recordamos a Ernesto Guevara de la Serna, El Che en el aniversario  90 de su natalicio   con cariño y admiración por su entrega como combatiente revolucionario. 

Su vida, conducta y su pensamiento se ha convertido en paradigma de millones de hombres y mujeres en todo el mundo que en la actualidad siguen su ejemplo.

Para quienes residimos en este terruño del suroccidente de la provincia de Las Tunas, constituye un orgullo decir que El Che estuvo por estos lares, así lo recoge y confirma la historia  y testigos presenciales.

Hay evidencias de su estadía por diferentes  zonas del actual municipio de Amancio, según relata Liset Martín Marcheco, directora del Museo local "Amancio Rodríguez Herrero", donde se puede disfrutar de una muestra fotográfica donde aparece el Guerrillero Heroico junto a personalidades y combatientes de la localidad.

Allí también se encuentra el alicate que usó El Che para cortar alambres de cercas y abrirse paso en los caminos, casi intransitables, por las que pasó la columna número 8 comandada por él.

Del  11 al 13 de septiembre de 1958, esta localidad se honró con el paso de los guerrilleros por diferentes zonas como la Faldiguera, Laguna Baja, Sumacará, y San Miguel del Junco, existiendo evidencias  tanto documentales como testimoniales  de la acogida que tuvo Ernesto Guevara en  este municipio.

Aún contamos con la presencia del combatiente de la Revolución Rabel Arias,  quien fuera el guía de esta columna en el municipio, quien patentiza el cambio en tierras amancieras de la gorra por la boina negra, la cual  identifica su imagen.

No solo fue en el año 1958 que el Che estuvo en la localidad, también en el año 1961,  intercambió con trabajadores de la antigua fábrica de tableros "José Oviedo Chacón", además de honrar con su presencia  a la Terminal Marítima de Guayabal y  lo que es hoy la sede del Partido Comunista de Cuba en Amancio.

El  9 de octubre de 1967, el ejército boliviano en colaboración con la CIA, puso fin a su corta vida cuando contaba con solo 39 años y muchos sueños que cumplir y su cadáver permaneció oculto por tres décadas, hasta que en  1997 fue localizado y trasladado a Cuba para ser enterrado en un gran mausoleo para que cada  14 de junio se enaltezca  la trascendental figura  del guerrillero heroico,  el  amigo no solo de Cuba sino de Latinoamérica y de todos los que apuestan por un mundo mejor para todos. 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar