A 50 años de la visita de Fidel a Amancio

Las Tunas.- "Aquí no hay un día que esperar; no estamos en condiciones de esperar ni 24 horas". Así se refería el entonces primer ministro Fidel Castro Ruz en reunión efectuada en Pino 4, donde estaba el Puesto de Mando Regional de la Agricultura, con los dirigentes del Partido, el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y demás organismos que intervenían en la zafra 1968-1969, tras haber recorrido las áreas cañeras del central Amancio Rodríguez.

Era el 24 de marzo de 1969. El Comandante en Jefe departió con trabajadores de la brigada de caminos del Desarrollo Agropecuario del País (DAP) y con jóvenes macheteros de la Subagrupación 1 del Ejército de Oriente. Así lo reflejaba el periódico Adelante al día siguiente. El actual territorio pertenecía a la región "Amancio"-Santa Cruz del Sur, de la antigua provincia de Camagüey.

En la reunión, el Líder de la Revolución explicó una serie de medidas que debían adoptarse para evitar que las lluvias de primavera afectaran seriamente la campaña en esa zona. Señaló la construcción de caminos cañeros, la necesidad de cortar rápidamente las áreas más bajas y desviar caña de unos ingenios a otros como, por ejemplo, el central Colombia.

Destacó la elevada importancia económica de la contienda para que el país cumpliera sus compromisos internacionales. Se refirió a las enormes dificultades que surgen en las grandes tareas como las zafras del 69 y el 70, y recordó el espíritu que animó a Camilo y el Che al pasar las tierras pantanosas de "Amancio", transitadas también por los mambises orientales cuando las guerras de independencia.

En contacto previo, Fidel discutió pormenorizadamente los casos de aquellas colonias con mayor volumen de caña en terrenos bajos y más compleja situación en cuanto a caminos cañeros, a los efectos de viabilizar las operaciones de zafra en dichos lugares antes de la llegada de las lluvias. Solo en los predios de Santa Amalia, El Junco y La Lucha, siete millones de arrobas de caña corrían el peligro de no poder ser convertidas en azúcar, en caso de que iniciaran las precipitaciones.

Atendiendo al objetivo primordial del encuentro, precisó que se debía enfrentar las condiciones difíciles y tomar las decisiones necesarias para cortar toda la gramínea posible. "Me parece que, si en esta región se resuelve el problema, será más fácil resolverlo en otras regiones. Si aquí se termina la zafra, no nos podrá quedar ninguna otra región en la provincia sin terminarla", apuntó.

Hoy en "Amancio", muchos de sus pobladores recuerdan el periplo del Comandante en Jefe. Lo vieron llegar por el camino de Las Pulgas, procedente del actual territorio camagüeyano y dirigirse hasta la granja Vicente Pérez. Testimonian que, como había llovido, el yipi se atacó y hubo que halarlo con un tractor; rememoran que estuvo en el internado y que en los alrededores del almacén conversó con el pueblo que se movilizó para saludarlo.

________________
Fuente: Periódico 26

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar