En Amancio por una educación más desarrolladora. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada.En Amancio por una educación más desarrolladora. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada.

Desde el cuarto grado los alumnos de la educación primaria desarrollan trabajos prácticos que les permiten elevar sus conocimientos, a partir de investigaciones que realizan en asignaturas como Historia de Cuba, Educación Cívica y Ciencias Naturales.

En el aula se les ofrece alguna información y a partir de ahí de forma individual o en grupos se encargan de buscar datos, de apoyarse en distintas bibliografías para complementar lo aprendido en clase y luego exponerlo en el aula junto a sus compañeros.

En Amancio por una educación más desarrolladora. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada.Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada.

Esta acción evaluativa permite que el niño indague, busque, se preocupe por conocer más acerca de temas que no solo les serán útiles para la vida escolar y aprobar determinada materia, sino para su vida futura, porque será una persona con una formación integral que podrá hablar de cualquier tema.

Tuve la oportunidad de participar junto a los pioneros del quinto grado de la escuela primaria “Enrique José Varona” en la discusión del Trabajo Práctico de Educación Cívica, sobre la organización del Estado, aquí los pìoneros se apoyaron en las nuevas tecnologías, pero también apelaron a medios de enseñanza tradicionales: los gráficos, pancartas, fotos, recortes de revista para ilustrar sus intervenciones.

Todavía hay que lograr mayor profundidad en las investigaciones que realizan,  que no repitan lo aprendido de memoria, sino que interioricen  y asimilen toda esa información, y ahí la familia también juega su rol, sin hacer la tarea del escolar, debe guiarlos, darles ideas y acompañarlos en las actividades que programa la escuela.

   
No obstante, es destacable la independencia de muchos a la hora de exponer, la fluidez del lenguaje y la apropiación de términos nuevos.

Estas acciones que se diseñan desde el Ministerio de Educación propician que el aprendizaje de los niños sea más desarrollador e integrador, que se sientan protagonistas de hechos, conozcan a personalidades de la historia,  se acerquen a fenómenos  de la naturaleza y a los procesos de la vida diaria.