Plaza martiana en AmancioLos amancieros cuentan con un sitial que rememora la eterna vigencia del Héroe Nacional cubano José Julián Martí Pérez, quien viniera al mundo el 28 de enero de 1853, en la habanera calle Francisco de Paula, y cayera en combate, de cara al sol -como él mismo quiso-, el 19 de mayo de 1895 en Dos Ríos, hoy provincia de Santiago de Cuba.

En un segmento de la amplia avenida Sergio Reynó, justo frente a la sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular, y a un costado del Estadium Gilberto Ferrales Báez, se levanta una Plaza que perpetúa la memoria del Apóstol de la independencia nacional y latinoamericana.

El emplazamiento fue inaugurado el 19 de mayo de 1995, en ocasión de cumplirse el centenario de la muerte de Martí. Su autor es Rafael Ferrero, fallecido el 20 de septiembre de 2012, y uno de los más destacados exponentes de la plástica tunera.

Este sitio, cuya función es histórico-ambiental, tiene una forma cuadrada con una plataforma de un escalón construido de ladrillos, cemento, mármol y piedra cristalizada.

Consta de dos secciones de dos muros rectangulares, divididos por una columna de 306 metros de altura y 100 centímetros de ancho. En esa estructura se aprecia un busto del Maestro esculpido en plástico a una altura de 280 cm, mientras que el  muro izquierdo es de piedra cristalizada.

Para quienes viven en esta comarca del sur tunero, la Plaza Martiana es un lugar ideal para actividades políticas y culturales de gran trascendencia; además de ser muy útil para el descanso a la sombra de robles y álamos.

Por su importancia en la preservación del ideario martiano, la Plaza erigida a la memoria del autor de los Versos Sencillos, en el municipio de Amancio, debe ser objeto de constante cuidado y veneración para quienes se regodean con una parte intrínseca de nuestra identidad.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar