Alfredo González, joven amanciero. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada,

Alfredo González Escobar, es un típico joven cubano, alegre, desenfadado, pero comprometido con cada tarea o misión que se le asigne.

Este muchacho inquieto y vivaz, es de esos con los que siempre se puede contar,  inició su vida laboral en el programa de los Trabajadores Sociales algo que agradece a la vida, pues le permitió profundizar en esa esencia humanista y solidaria de nuestra Revolución, ayudando a personas con dificultades económicas y sociales, incorporando a los jóvenes al estudio o al trabajo. Esta asegura fue una etapa muy bonita de su vida.

Con ese deseo propio de superarse optó por la Carrera de Licenciatura en Derecho y aparejado a ello impartió docencia en la educación secundaria, más adelante  desempeñó varias funciones en la Dirección de Cultura hasta llegar a ser subdirector de este sector contribuyendo al desarrollo del movimiento artístico en la localidad.

Alfredito, destaca que con esa confianza que se ha depositado siempre en la juventud se le ofreció la posibilidad de pasar un curso "Raíces de Caguairán, garantizando el futuro",  para fomentar la preparación de la reserva en la localidad y ocupar responsabilidades a distintos niveles.

Hoy muestra gran satisfacción pues por sus méritos y actitud ocupa la responsabilidad de  funcionario integral en el Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba a nivel de municipio, en esa organización vanguardia de la Revolución.

Fidel depositó siempre su confianza en los jóvenes y nunca lo defraudaremos, sentencia. Aunque seamos alegres, nos ajustemos la ropa, nos pongamos aretes, o nos tatuemos,  no quiere decir que no seamos responsables y capaces. Me siento orgulloso de ser un joven de estos tiempos y vamos a seguir defendiendo y acompañando a la Revolución, porque somos continuidad.