Amor

Febrero llega con esa misma prisa del amor, sin pedir permiso, agitándolo todo a su paso, como mariposas que revolotean en el aire y con ese espanto de gaviotas cuando emprenden vuelo.

Así llega de intempestivo ese sentimiento que todo lo vuelve música y poesía, esa llama que arde para incendiar corazones y hacer que todo gire entorno a el, para dejarnos sin juicio y que la locura nos acompañe como Lazarillo.

El amor calienta el alma, se esconde travieso en la sonrisa de un niño, o en la mirada de un anciano, para volverse el goce pleno de la vida, es confianza, entrega, confidencia, complicidad, es saber que el otro está ahí para apoyarse en su hombre y caminar juntos.

El amor construye y transforma, engrandece el espíritu, y más que placer y goce renace a diario  para darnos esperanza porque el amor todo lo puede, es la fuerza que hace al mundo girar, quien lo probó lo sabe.

¡Feliz día del amor!