Los agroazucareros amancieros enfrentan ahora uno de sus mayores desafíos: erradicar las inestabilidades en el ciclo productivo de la primera industria, a pocos días de haber iniciado la molienda en esta parte del sur de la provincia cubana de Las Tunas.

Es conocido que la baja explotación de la norma potencial del ingenio ya de por sí afecta el resto de los indicadores de la zafra, si se tiene en cuenta que hay capacidad industrial suficiente para procesar la caña y mucho más.

Previamente, los trabajadores y directivos del sector en la localidad realizaron acciones de envergadura a fin de de lograr una correcta organización, planificación y reparación de la contienda.

Arrancar de forma organizada implica la adecuada sincronización de todos los componentes tanto humanos como fabriles y productivos para que las inestabilidades no echen por tierra tantos esfuerzos, máxime si se tiene en cuenta que las interrupciones en el basculador resultan fatales.

Al detenerse un eslabón de la cadena agroindustrial azucarera, fallan otros que son muy importantes por lo que el llamado esta en pie y sabemos que los azucareros amancieros lo harán con vergüenza y dignidad.

Para los hombres y mujeres del macizo cañero-azucarero del suroccidente tunero producir azúcar constituye una tarea de primer orden, pues conocen al dedillo que el   despegue que la economía demanda exige entregarle al basculador una materia prima en el tiempo preciso y sin imponderables.

A tono con los llamados del país, la primera industria de Amancio debe alcanzar el máximo de productividad en los cortes manual y mecanizado la caña, en el alza y tiro de la gramínea y que la materia prima llegue fresca y con calidad al basculador para cumplir con alta eficiencia el plan propuesto para la etapa 2013-2014.

 

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