Dania Rivero, campesina amanciera.Fotos: Ana Iris Figueredo Torres.A pesar que aún persisten dificultades por carencia de puestos de labor con las condiciones adecuadas, la incorporación de las mujeres a las labores agrícolas constituye un reto para la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños en el 2014.

Entre los integrantes de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) “Pedro Plaza”, del kilómetro 10 del municipio de Amancio,-localizado a unos 100 kilómetros de la oriental provincia de Las Tunas-, se encuentra Dania Ribero Fortunes, quien labora al frente de una de sus fincas, con un módulo pecuario.

Según nos cuenta esta joven campesina, para incrementar la incorporación de las lugareñas al trabajo en esta UBPC  se conforman huertos y organopónicos, centros de cría de ganado menor y aves.

Dania al igual que el resto de las féminas que están incorporadas a esta forma productiva, se siente satisfecha por la remuneración de su trabajo, en el que al concluir el 2013 recibieron  una ganancia de 23 mil pesos la cual se distribuyó entre todos los obreros.

“La atención al hombre es muy buena, pues se nos asignan implementos para desarrollar nuestras labores como lima, machete, guantes y recientemente se nos facilitó ropa y calzado a un precio módico”, apuntó Rivero Fortunes.

El pago por la crianza de aves, atención a los huertos para el autoconsumo familiar de los cooperativistas, y los pronósticos de desarrollo, son formas de reconocer el rol de la mujer rural y su influencia en los resultados productivos de las fincas con vista al bienestar de la comunidad.

Según comenta Ángel Pantoja, presidente de la UBPC “Pedro Plaza” del municipio de Amancio, en estos momentos disponen de 3 fincas lecheras, igual número de vaquerías y  unidades de desarrollo, por lo que se insertan en el fomento de la ceba de toros y la producción de carnes y leche, ambos renglones que sustituyen importaciones al país.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar