Julio Andrés Sánchez Rondón, un amanciero que vive por y para la cultura. Foto Rafael Aparicio Coello

14 de diciembre: Día del trabajador de la cultura

Quien no lo conoce, con su andar pausado, recorre calles, comunidades en busca de talentos con los que trabajar, le fascina lo que hace, enriquecer los valores culturales de su pueblo.

El es Julio Andrés Sánchez Rondón, alguien a quien le inspira una hoja que cae,  el trino de un pájaro, una puesta de sol o un amanecer, esas cosas que tal vez otros no valoren a él le hacen vivir y crear.

Durante 10 años se desempeñó como Promotor Cultural y hoy aunque cambio de labor y se encuentra como especialista del área de literatura,  continúa trabajando con sus niños en las escuelas y con los talentos del barrio que lo buscan para montar obras de las distintas manifestaciones artísticas.

No esta satisfecho, pero se siente contento de los resultados que cosecha con la tenacidad que lo caracteriza y que lo han hecho merecedor de varios reconocimientos y Premios a la Creación Artística en distintos eventos y concursos en los que ha participado como el “Martín Colorín” o el “Paz, amor y amistad”.

Su gran pasión es escribir y publicar un libro, sueño que aún no ha podido cumplir en su totalidad pues en la Editorial Abril y en el Periódico 26 de la provincia de Las Tunas, han reflejado parte de su quehacer literario, pero para el 2014 piensa hacer realidad esta aspiración.

Por eso no podíamos dejar una fecha tan significativa como este 14 de diciembre, Día del Trabajador de la Cultura,  para reconocer a la intensa labor de Julio Andrés Sánchez Rondón, este amanciero para quien la cultura es su casa, su vida es su inspiración, su sustento, vive por y para la cultura, y no concibe sus días sin hacer arte y buscar otros modos de llevarla adelante.

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