Sala teatro de Cultura en Amancio
Sala teatro de Cultura en Amancio

Cuando Perucho Figueredo regalaba las primeras notas del Himno de Bayamo, marcaba la fecha exacta de la cultura en la mayor Isla del Caribe. Con esta hazaña comenzó la gran aventura insular como un espléndido crisol de cubanía.

¿Cuántos de nosotros no se ha dejado atrapar más de una vez por una pintura de Portocorrero y  Wifredo Lam; las exquisitas coreografías de Alicia Alonso y el Ballet Nacional de Cuba; o las estampas de los bailes típicos de nuestros campos?

En más de una ocasión cerramos los ojos e imaginamos pasajes de la vida guiados por la melancolía que invaden las cuerdas de un violín. Cultura va más allá de aquel concierto del más controversial de los trovadores. Es invadir el espacio donde se dan cita la creación y el artista; es imbuirnos en la métrica imperfecta combinada con la prosa para que nazca la auténtica amalgama literaria.

Cultura es sinónimo de entrega, equívocos, aplausos. Es sentir que por nuestras venas late un torrente sanguíneo, único en el mundo, heredado de profetas y pensadores, hecho realidad gracias a la guía de Fidel.

Es el toque del bongó; la mezcla del negro y el blanco; en fin, de lo criollo como semejanza del buen cubano. Cultura significa andar por senderos pedregosos alumbrados por la Bandera de la Estrella Solitaria. Amarla es tu cultura, la mía, la nuestra.

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