Poda de árboles en Amancio. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Como es conocido la temporada ciclónica en Cuba y en el resto del Caribe comienza oficialmente el primero de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre, la cual y según los pronósticos será más activa que lo normal.

En el municipio de Amancio, ya se adoptan medidas para minimizar en lo posible los efectos de estos organismos, tanto para la vida de los seres humanos como para la economía del país.

Así lo dio a conocer Irlandys Sandó Avilés, jefe de la Defensa Civil en esta localidad, quien agregó que entre las indicaciones emitidas por la jefatura nacional, organismos como la Dirección de Salud, deben realizar un levantamiento que informe la situación de los centros de evacuación, que en la actualidad fungen como centro de aislamiento, además de asegurar la fuerza de trabajo, el personal médico, medicamentos y otros aseguramientos.

En el caso de las empresas y entidades estatales, se insiste en la actualización de sus planes de reducción de riesgo y desastres, teniendo en cuenta la situación epidemiologica que enfrenta el país ante la Covid 19.

En Amancio se puntualiza además la situación de los grupos de electrógenos de emergencia, en cuanto a la certificación del estado de los mismos, la disponibilidad de combustible y baterías que aseguren los servicios vitales a la población en caso de emergencia.

A fin de proteger los alimentos en almacenes y bodegas, se revisa la existencia de mantas y nailon, además de garantizar la reserva de leña y carbón, como combustible alternativo para la elaboración de alimentos.

Por su parte otros organismos como las unidades empresariales de base, (UEB) Eléctrica y Agroforestal, la Empresa de telecomunicaciones S.A y la Unidad Presupuestada Servicios Comunales, trabajan de conjunto en la poda de árboles que afectan las redes, tanto eléctricas como telefónicas.

Otras medidas están dirigidas a la ubicación de los animales en lugares altos y menos amenazados, garantizándoles agua y alimentación, trabajar en la limpieza e higienización de las comunidades, así como en la desobstrucción de zanjas, ríos, canales, arroyos y tragantes para evitar inundaciones.

El llamado es a adoptar todas las medidas preventivas para proteger la vida de los seres humanos ante la presencia de un fenómeno natural y minimizar las afectaciones a la economía nacional.