Ana Vivian Cabrera Corona. Foto: Rafael Aparicio Coello.Ana Vivian Cabrera Corona. Foto: Rafael Aparicio Coello.

“Yo trabajaba como profesora de literatura y español, siempre me gustó la radio y un día escuché una convocatoria para la captación de directores de programas y satisfactoriamente me aceptaron, en aquellos tiempos  conjugábamos las funciones de dirección, musicalización con  la redacción de notas  y ya ves llevo aquí 28 años”.

Así me respondió Ana Vivian Cabrera Corona,  invitada esta semana al programa Gente de Pueblo a propósito de que este 13 de febrero  festejamos el Día mundial de la radio, fecha en que las Naciones Unidas fundaron este medio en esa organización en 1946.

Al referirse a su labor durante estas casi 3 décadas, explicó que escribir guiones es lo que más le agrada, en estos momentos tiene a su cargo el programa juvenil Maboas 3480  y para ello se acerca a los jóvenes para saber cómo piensan y así poderlos orientar, recuerda  su incursión en programas infantiles y rememora uno que marcó su poder imaginativo “Campanitas”,  en este punto agradeció la contribución de las jóvenes conductoras del programa Yaima Barberán y Barbara Borrás, integrantes del circulo de interés de radio que se desdoblaron en cada dramatización y en especial a su editor y grabador Manuel Menéndez, estimulado recientemente con el reconocimiento de Maestro de radialista.

Con la sencillez que la caracteriza, Ana Vivian   nos cuenta como  dedicó muchos años de su profesión a escribir para la mujer, “ser integrante del secretariado de la Federación de Mujeres Cubanas  me facilitó estar en los debates sobre el tema femenino  y así pude conocer los principales conflictos de la familia amanciera  y hacia allí dirigí siempre mi mensaje”.

“Ya en  la radio cursé mis estudios de Licenciatura en Comunicación social, lo que me enriqueció el perfil en el medio y dirigí mi mirada hacia la programación informativa  por lo que desde hace 8 años  soy asistente de redacción, no he dejado de escribir ni de dirigir; muchos dicen que la radio es magia, pero para mí es responsabilidad”.