foto: Rafael Aparicio CoelloEl Primero de Mayo de 1886 constituyó un grito de lucha para todos los obreros del mundo. Aquel día la ciudad de Chicago escribió inevitablemente su nombre con sangre  en la historia.

El movimiento que tenía por objeto obtener una reducción en la jornada de trabajo fue cruelmente masacrado, pero la semilla se propagó por todo el mundo.

Cuba entregó a sus mejores hijos en una lucha por los derechos de los trabajadores así aparecen líderes obreros como Lázaro Peña y Jesús Menéndez quienes hicieron posible que los miles de hombres y mujeres explotados por el sistema capitalista en la isla se unieran en sindicatospara exigir sus derechos.

En Las Tunas, según Víctor Marrero, historiador de la provincia, los  antecedente  de salir a las calles el 1ro de Mayo, fueron en la  década del 20 del pasado siglo, con pequeñas manifestaciones que ocuparon las calles Lucas Ortiz hasta el busto erigido a la memoria de nuestro Apóstol José Martí, en el Ayuntamiento, expresiones que solo en ocasiones fueron reprimidas.

Para 1939 se crea  el Sindicato de los Trabajadores Azucareros del central Francisco y sus Colonias, Amancio Rodríguez Herrero, forma parte de la directiva electa. Poco tiempo después pasa a ocupar la dirección del Sindicato, puesto que ocupó hasta la hora de su asesinato. Desde que asume este cargo termina para siempre la etapa en que los dirigentes del Sindicato se dejan intimidar o sobornar por los patrones apoyados por la Guardia Rural.

La constante persecución a que eran sometidos Amancio y sus compañeros no fue suficiente para impedir que el movimiento obrero en el central Francisco fuera uno de los más fuertes en el país, prueba de ello es que enfrentaron treinta y tres pleitos judiciales, ganándolos en su totalidad.

A pesar de todo el esfuerzo se hizo necesaria una Revolución triunfante que el 1ro de enero del 1959 cambió la realidad de los que habitamos la mayor de las Antillas, y hoy a 53 años los trabajadores cubanos estaremos nuevamente en las calles “porque asumimos el privilegio de nacer en esta isla rebelde y lo que ella ha significado y significa como esperanza y aliento para los pobres y oprimidos de América y el mundo, porque sentimos en lo más hondo el legado martiano de andar unidos con los pobres de la Tierra y con ellos echar nuestra suerte”.

Fuentes consultadas: Juventud Rebelde y EcuRed.

foto: Rafael Aparicio Coello

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