Amancio, Agosto 19 (RM)  Al caminar por las calles, que como músculos públicos conforman el corazón urbano del tunero municipio de Amancio, los pulmones se hinchan con un aire lleno de recuerdos sinceros y respeto a las epopeyas pasadas.

Monumento Amancio Rodríguez HerreroUn monumento

Quien intenta adentrarse en el enjambre de calles y avenidas  de El Batey, centro histórico de esta localidad, queda sorprendido por un monumento ubicado en el  mismo punto donde se entroncan la amplia y populosa avenida Sergio Reinó Reina y la tradicional calle “A”.

Esta obra, construida en 1983, tiene como centro un busto de Amancio Rodríguez Herrero, quien clava su mirada visionaria y pura al futuro, y que con su  presencia inspiradora  nos convoca al combate por la justicia y la dignidad.

Es sitio obligado para la iniciación de pioneros, reconocimiento a trabajadores y empresas, actividades culturales y jornadas políticas que hacen revivir los genes revolucionarios de nuestro pueblo.

En una parte del monumento fue depositado en 1999, un cofre donde se resguarda el legado cultural y patriótico de esta generación de amancieros a los coterráneos que deben abrirlo en el 2099, cuando se cumplirán 200 años de la fundación de este poblado.

Sede del Sindicato Azucarero en AmancioUn local

En la misma intersección de las avenidas Sindicato  y Aurora se levanta  imponente, no por su factura arquitectónica  sino como un icono a la memoria histórica de nuestro pueblo,  el inmueble que acoge desde 1943, fecha de su construcción, al gremio de los trabajadores azucareros.

Edificado con el esfuerzo y la contribución de los propios obreros del antiguo Central Francisco y sus colonias,  fue el escenario del horrendo crimen perpetrado el 18 de septiembre de 1949. Suceso que elevó al pináculo de la eternidad y la vigencia fecunda a los líderes sindicales Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón.

Mausoleo que guarda los restos mortales de Amancio y OviedoUn mausoleo

A la entrada del Cementerio Histórico, coronando su arteria principal, la voluntad  del pueblo,  el espíritu combativo de los trabajadores azucareros y su veneración por las ricas tradiciones patrióticas, erigieron un Mausoleo integrado por  tres columnas truncas de unos 4 metros de alto, las cuales se unen por el centro a través de una rueda dentada salida del vientre del añejo ingenio.

En este sagrado sitio reposan, desde 1979, unidos como en vida fueron,  los restos mortales de Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón. El sepulcro inspira solemnidad, respeto, y sobre todo, marca la imborrable huella de una historia renovada  en cada realización de un pueblo valiente que, con altruismo, vindica la memoria de sus mártires.

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