Amancio Rodríguez Herrero: Un hombre grandeCentral Amancio Rodríguez, otrora central Francisco, escenario de sus luchas.Monumento al líder Amancio Rodríguez Herrero en el corazón de su pueblo.
Amancio Rodríguez Herrero: Un hombre grande

Dicen que la grandeza de los hombres no se mide por su estatura sino por el actuar que lo distingue y la profundidad de sus acciones por el bien común.

La historia de Cuba tienen muchos hombres grandes inspiradores de quienes soñamos con un mundo mejor. Entre ellos está Amancio Rodríguez Herrero.

Aunque el 16 de octubre de 1917 vio la luz por primera vez, quiso la vida que a los 12 años de edad llegara hasta el entonces central Francisco, donde aún perdura imagen y su ejemplo se multiplica en cada pobladores de este terruño.

Nadie imaginó jamás que aquel niño, inocente y travieso, se convertiría en un joven sobresaliente, valiente y luchador. Seguidor de las ideas de Jesús Menéndez y de tantos otros valerosos dirigentes, pilares hoy dentro del movimiento obrero cubano.

Desde joven despuntó como firme vigilante de la clase oprimida. Su lucha contra los abusos cometidos por  la compañía lo convirtieron desde edades tempanas en una amenaza para el gobierno de turno.

Sin embargo el sector azucarero tuvo en él su más fiel defensor. Por ellos sostuvo más de treinta pleitos, ganándolos todos. Electo en varias ocasiones como secretario General de su sindicato.

Aun se escucha su voz en cada tribuna y su imagen aparece justo para realizar el reclamo oportuno. En cada local, en cada área, en cada campo, en cada hombre o mujer.

Hoy también lo recordamos. A 101 años de su natalicio, los sueños del líder sindicalista se hacen realidad y las ideas por las cuales luchó invitan a nuevas metas, cobran vigencia en cada habitante, para honrarlo como merece, para mantenerlo entre nosotros.

Su legado está escrito en las páginas gloriosas de nuestra historia y sirven como guía a las actuales y futuras generaciones de cubanos.

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