Aniversario 63 del asesinato de los líderes azucareros Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón

Memorias de un horrendo crimen

“Amancio no vayas que te van a matar”. Y Amancio fue. No  vaciló ni por un momento, no le importaron las amenazas, ante todo estaba su compromiso, la palabra empeñada con los trabajadores que le seguían.

En ocasión de conmemorarse el próximo 18 de septiembre el aniversario 63 del asesinato de los líderes azucareros Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón, el movimiento obrero amanciero desarrolla diversas actividades.

Este 16 de octubre se cumplen 94 años del natalicio de uno de los lideres sindicales más importantes de todo el territorio nacional; Amancio Rodríguez Herrero.

Nació en la colonia "Cuatro Caminos", perteneciente Cascorro, en  la provincia Camaguey. Hijo de una familia humilde que le enseñó el significado de la palabra honradez y decoro.

Hasta el cementerio histórico donde descansan los restos mortales de Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón, acudió hoy una representación del pueblo de esta sureña localidad tunera.

El homenaje inició con una ofrenda floral depositada por jubilados del sector azucarero ante el obelisco que recuerda los sucesos del 18 de septiembre de 1949, fecha en que fueron cobardemente asesinados.

El 18 de septiembre de 1949, manos asesinas apagaron las vidas de Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo Chacón.

Hoy, a 62 años de esa fecha, los que habitamos esta tierra que lleva el nombre de Amancio, líder indiscutible del proletariado cubano, lo recordamos con una gala político cultural.

El cine teatro Yáquimo, acogió a dirigentes del partido, el gobierno, trabajadores y estudiantes que se concentraron para rendir tributo a estos hombre que entregaron sus vidas a la causa de los más humildes.

Desde 1947 la Francisco Sugar Company, compañía norteamericana conocida por sus desmanes y  ambiciones geófagas  en  zonas de Elia y Francisco,  de la entonces provincia de Camagüey,  trataba de imponer en la dirección sindical a los mujalistas, un grupo caracterizado por sus actividades corruptas y gansteriles vendido  a   intereses foráneos   y   de la burguesía nacional.

Esas intenciones encontraron fuerte oposición entre los trabajadores del gremio dirigidos por Amancio Rodríguez Herrero, luchador inclaudicable y valiente, seguidor de las ideas de Jesús Menéndez Larrondo, asesinado en Manzanillo, actual provincia de Granma, el 22 de enero de 1948; y,  quienes son hoy símbolos indestructibles de los trabajadores.