Gracias al empeño y a la vocación creadora que distingue al aguerrido ejercito de las batas blancas muchos servicios de salud continúan prestándose al pueblo, a pesar de contar en muchas unidades de este sensible sector con un equipamiento con muchos años de explotación y el un gran déficit de piezas para repararlos.

En el Hospital General Clínico-Quirúrgico y Docente “Luis Aldana Palomino” del municipio de Amancio, -ubicado a unos 100 kilómetros de la ciudad de Las Tunas-, el trabajo de los Miembros de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) hace posible que se resuelvan los problemas y la población pueda recibir una atención médica de calidad.

Orestes Moreno, jefe del Departamento de Electromedicina y presidente de la ANIR en este organismo, significó que son muchas las soluciones que han aportado los miembros de este movimiento creador como la copa del hemoglobinometro, los aplicadores para los exámenes de laboratorio clínico, una maquina para el secado de placas y las innovaciones hechas a los autoclaves, entre otras de relevante importante para el funcionamiento de la principal unidad de salud de esta sureña localidad tunera.

Moreno puntualizó que estos equipos en el mercado internacional son muy costosos y gracias al constante hacer de estos hombres y mujeres, se eleva su tiempo de vida útil, y no solo ahorran dinero al país por este concepto, sino el aporte social que realizan pues conocen el valor de una vida.

Por eso no desaprovecha la oportunidad para reconocer y agradecer a esos héroes anónimos que hacen posible que los amancieros podamos recibir a diario los servicios médicos.  

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