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Categoría: Salud

Una gota de sangre puede salvar una vida Una gota de sangre puede salvar una vida

El hecho de donar sangre es un gesto altruista que demuestra una actitud responsable y solidaria que hay que imitar y que de forma voluntaria realizamos los cubanos con el objetivo de salvar vidas humanas, lo cual identifica y enaltece nuestros valores de humanidad.

En el municipio de Amancio, localizado al sur de la provincia de Las Tunas, están registrados 642 donantes, de los cuales 110 son mujeres, dato que denota la incorporación paulatina de este sexo a tan noble tarea.

Es prudente conocer que mediante este proceso se realiza la extracción y procesamiento de la sangre además de realizar la separación del plasma los glóbulos rojos y blancos, los cuales se le regresan al paciente, cuyo organismo es capaz de reponer rápidamente el elemento sanguíneo compuesto por agua, proteínas y sales minerales.

Cada año en el mundo, las transfusiones de sangre y los productos sanguíneos contribuyen a salvar millones de personas, incrementan la esperanza y la calidad de vida de pacientes con enfermedades potencialmente mortales y apoyan los procedimientos médicos y quirúrgicos complejos.

Asimismo, desempeñan un papel fundamental en la atención materno-infantil, los desastres naturales y los artificiales provocados por el ser humano.

Para preservar la salud del donante es necesario realizarle constantes chequeos clínicos, lo que además garantiza la calidad del componente líquido de la sangre, a lo cual debe sumarse el reconocimiento a su actitud ante la familia y los diferentes sectores de la sociedad.

También se conoció que mensualmente el banco de sangre de la localidad aporta  a la industria 160 litros para cumplir al año con los Mil 920 planificados.

Todo este sacrificio, en el que vale aclarar, no media interés monetario alguno, no es en vano, pues a partir de estas y mediante su procesamiento se obtienen los hemoderivados con diferentes aplicaciones en tratamientos médicos muy efectivos y utilizados en la actualidad.

Por eso en esta jornada que anualmente se realiza del 6 al 14 de junio, es indispensable reconocer la actitud de estos hombres y mujeres que contribuyen a mejorar la salud de nuestros semejantes y aportan al desarrollo farmacéutico en Cuba.