Frank Padrón, chófer de la dirección de Trabajo y Seguridad Social de Amancio. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Gestos de solidaridad y de humanismo se desbordan por estos días sacando a flote nuestras esencias, esas que nos distinguen como cubanos. Y no es que alguien quiera ganar méritos, es sólo que ayudar a otros es un acto natural para quienes vivimos en esta Isla del amor y la esperanza.

Un ejemplo reciente es el de Frank Padrón, un joven chófer de la dirección de Trabajo y Seguridad Social que en un acto d desprendimiento donó ropas para los deambulantes que se encuentran en el Centro de Aislamiento que se creó para ellos en esta sureña localidad.

No lo dudo un momento y busco entre sus artículos personales para ayudar a otros más necesitados, esa es su manera de sentirse útil y de a portar en esta batalla de todos contra la Covid_19.

Frank, no da lo que le sobra simplemente comparte lo que tiene, no quiere aplausos o diplomas, sólo le complace hacer algo bueno, porque es de ese ejército imprescindible de jóvenes que inunda nuestras calles, de esos que hacen historia por estos días, ofreciendo su corazón, creando y plantando esperanzas en esta tierra de esencias humanistas.