Marino Murillo Jorge interviene en el VII Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder PopularVersión de la intervención de Marino Murillo Jorge, vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Economía y Planificación, en el VII Período Ordinario de Sesiones de la Octava Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de las Convenciones, el 8 de julio de 2016, “Año 58 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Buenas tardes.

Como se ha dicho, vamos a hablar de la ejecución del primer semestre y de lo que tiene que enfrentar la economía en el segundo semestre.

Esta intervención que voy a hacer no se parece a intervenciones en otras asambleas, donde nos ponemos a hablar de niveles de actividad por producto y demás. Lo más importante es ver cómo enfrentamos el segundo semestre del año.

No diré tampoco números, como dijo Lina, pero algunos números hay que decir; pero voy a ser lo más breve y claro posible.

Desde diciembre veníamos presentando limitaciones y restricciones financieras, motivado, fundamentalmente, por la caída de los ingresos por las exportaciones y limitaciones en los aseguramientos del combustible. Eso nos ha puesto en una situación tensa para enfrentar la economía en el segundo semestre en que hay que tomar un grupo de medidas emergentes. En el primer semestre el PIB creció un 1 % y, como dije, en el segundo semestre vamos a enfrentar limitaciones. Para enfrentar esas limitaciones hay propuestas de medidas bien concretas a las que me voy a referir.

Si el problema que tenemos es de capacidad de liquidez, lo primero que hay que hacer es restringir los pagos en divisas del país, y ahí se está presentando que las medidas que se están ejecutando llevan una disminución en las operaciones financieras, lo que pasa, es que una parte de lo previsto en el año se ejecutó en el primer semestre y, entonces, estas inejecuciones tienen que ser en el segundo, como es lógico.

La otra medida que tenemos que tomar es administrar con mucho cuidado la toma de créditos, para hacer manejable el endeudamiento futuro del país. No tenemos dinero líquido y la solución no puede ser: que como no hay dinero líquido, salgan a contratar las cosas por crédito, porque el crédito de hoy genera un endeudamiento el próximo año.

En el mes de mayo, los organismos nos plantearon que de los créditos previstos en el plan había una gran parte que no estaba contratada y que ya en el año no nos iba a llegar. Este asunto no está necesariamente asociado a las medidas del segundo semestre, por la falta de disponibilidad de divisas y portadores, sino también porque los organismos plantearon que no daba tiempo a contratarlo y, entonces, lo que estamos es legalizando esa posición y restringiendo las tomas de créditos para que no nos aumente el endeudamiento en los próximos años.

El otro grupo de medidas viene asociado al ajuste en el consumo de los portadores energéticos en el segundo semestre del año; es decir, ¿qué nos está faltando? Divisas por incumplimiento de los ingresos, y nos está faltando disponibilidad de combustible, porque no ha llegado al país todo lo que teníamos previsto que entrara. Por tanto, esas son las dos limitaciones que tiene la economía para funcionar en el segundo semestre, y con esas dos limitaciones se han propuesto estas tres medidas que se están proyectando ahí en la pantalla: rebajar gastos líquidos, no ejecución de los créditos, y ajustar el consumo de los portadores energéticos. Eso es lo que estamos diseñando para el segundo semestre.

Hay muchas dudas, muchos comentarios que creo que vale la pena irlos aclarando en la medida en que vaya realizando la intervención, y eso es lo que voy a hacer.

Tenemos que entender que si usted no va a disponer de todos los portadores energéticos para poder transformar esa materia prima, no tiene sentido entonces seguir las importaciones, porque lo que va a traer es materia prima para poner en inventario, y nos va a generar un pago de deuda el año que viene.

Como dije, hay dos grandes limitaciones: la capacidad de la economía de importar todo lo que le hace falta y la disponibilidad de portadores energéticos, y esas medidas hay que hacerlas parejas.

El tercer punto es el tema de los portadores energéticos. Aquí de lo que estamos hablando es que de las 7 862 000 toneladas de combustible total —no incluye energía eléctrica ni el combustible asociado a la generación— que el país recibe hay que ajustar en el segundo semestre 369 000 toneladas. Ese es el número. Esas 369 000 toneladas incluye los niveles de actividad dejados de ejecutar en el primer semestre del año, y aquí hay organizaciones que no van a cumplir con sus niveles de actividad por otras causas.

Por ejemplo, la producción de Antillana de Acero, por problemas técnicos y productivos, no va a cumplir en el año la producción, y para poder cumplir con el proceso inversionista hay, incluso, que importar 10 000 toneladas de acero. Entonces, en la rebaja de los portadores energéticos, por índice de consumo, está concebido no dejarle a la industria los portadores equivalentes a la cantidad de acero que no va a producir, porque no tiene sentido.

El otro portador es el de la electricidad. El consumo de electricidad del país previsto en el plan es de 15 310 gigawatts, y hay que dejar de consumir contra el plan en el año, 786 gigawatts. Si usted calcula esos 786 gigawatts de los 15 310, es un 6 %, porque andan comentarios del 50 %, que se le va a quitar a todo el mundo, y no es exactamente así.

Entonces, a nivel de toda la economía vamos a rebajar en el consumo de electricidad un 6 %, lo que pasa es que el 60 % de la electricidad que se consume en Cuba es en el sector residencial, que son 8 828 gigawatts. Y fíjense que ahí la cifra por plan y la cifra estimada coinciden, de ahí el principio de que en el balance energético que tenemos hecho, con los suministros que están previstos hasta ahora, no va a haber afectación en el servicio de la electricidad al sector residencial, que son 8 828 gigawatts, y fíjense que ahí las cifras plan y las cifras estimados coinciden.

Lo que pasa es que si del consumo total del país usted respalda el 60 %, el ajuste se lo tiene que hacer al 40 % que le queda, porque usted va dando prioridad en el consumo, y una de las premisas de estos trabajos es afectar lo menos posible los servicios a la población.

Creo que eso se entiende, es decir, el 60 % de la electricidad que se consume es la del sector residencial, y si usted la respalda al 100 %, entonces lo que va a dejar de ejecutar se lo tiene que quitar al otro 40 %.

En ese 40 % también hay actividades que se respaldan al 100 %, como es el caso del turismo en lo fundamental, la industria del níquel, y así varias actividades usted las respalda al 100 %. Por tanto, ya respaldó al 100 % el 60 % del consumo, del 40 % respaldó otras cosas al 100 %; por tanto, le va quedando un grupo de cosas a las que le tiene que quitar un 28 %, porque se dieron prioridades, y hay otras cosas como el alumbrado público, que se ajusta el 50 % en el segundo semestre. Pero, al final, el balance global de la electricidad no es para todo el mundo de un 50 % menos de electricidad.

Entonces, para el segundo semestre, a partir de la disponibilidad de divisas y de portadores energéticos, estas son las prioridades: niveles de actividad que aseguren los ingresos externos proyectados y la sustitución de importaciones.

Si el problema que tenemos es de disponibilidad de divisas y entonces a los sectores que generan ingresos usted les quita divisas o les quita portadores y no producen más ingresos, lo que está es multiplicando en el tiempo las dificultades actuales.

Se prioriza también la importación y la producción de alimentos; la circulación mercantil minorista, que son las ventas a la población, que está muy estrechamente relacionado con el equilibrio financiero interno, porque a través de la circulación mercantil minorista, en lo fundamental, es que el Estado recoge lo que por otra parte monetariamente salió del Estado para la población, que es fundamentalmente los salarios.

Se prioriza la producción de materiales de la construcción, y, como dije, el equilibrio financiero interno.

Para cumplir esos objetivos hay que partir de las siguientes premisas:

Hacer una proyección restrictiva con racionalidad, sin cambiar en el plan los gastos. Fíjense que no hemos cambiado el plan, el plan es uno, y ahora vamos a ir comparando la ejecución real con el plan, porque si nos ponemos a cambiar el plan no llegan..., al sistema empresarial nos demoramos dos meses, y las medidas ya se están tomando desde este mes de julio.

Reflejar con más precisión la situación de los portadores energéticos. Dije que el suministro se iba a ver afectado hasta ahora, aproximadamente, en el entorno de un 25 %, un 26 %.

Aplicar estrictamente el principio de respaldar el gasto de salario con respaldo productivo, y después me voy a referir a eso. Recuerden la Resolución 17, recuerden la nueva Reso­lución 6, y que en el sistema empresarial están implantados los sistemas de pago por rendimiento. Lo que no puede ser es que produciendo menos paguemos lo mismo, porque entonces el equilibrio monetario interno se pudiera perder; estrictamente lo que se pague en el sistema empresarial tiene que tener respaldo productivo, y después vuelvo a tocar ese tema.

La otra premisa es: no importar lo que se pueda producir, con la racionalidad que eso lleva. No tiene sentido que usted le deje de dar portadores energéticos a una actividad que sustituye importaciones, la paralice y después el turismo por sus necesidades las tenga que importar, y eso es en lo que estos momentos estamos revisando con los organismos, que ya hemos avanzado bastante.

El incremento de la producción debe tender a disminuir la importación. En estos momentos, por ejemplo, la entrega de leche a la industria se está sobrecumpliendo por la agricultura, y eso debe dar un ahorro en la importación de leche en polvo.

Este año el plan tiene previsto importar 53 000 toneladas de leche en polvo. Bueno, ya la entrega anda por encima de los siete millones de lo previsto en el plan. Aumenta la leche fluida, ¿cuánta Carmita? (Le dicen algo.) Treinta y dos millones por encima del plan. Eso usted lo divide entre 10 y lo lleva a leche en polvo, por tanto, 32 entre 10 son 3 200 toneladas de leche en polvo. Automáticamente hay que bajarlas de la importación de las 53 000 toneladas, porque algún efecto tiene que tener el incremento de la producción en la sustitución de importaciones. Eso es lo que se dice en la premisa número 5.

La número 6, que se ha discutido aquí por la mañana también, es: ajustar a lo imprescindible todas las partidas de gastos que conlleven erogación de divisas, en particular las no asociadas a la actividad principal, todo es todo. Con la divisa que tenemos lo que hay que respaldar es la materia prima para la actividad principal, o el gasto que lleva la actividad principal en cada lugar; lo que no está asociado a la actividad principal va a tener un carácter muy muy restrictivo, que va a ser por la vía natural, porque la cantidad de divisas que les vamos a dar a los organismos no es ni mucho menos lo que estaba previsto en el plan. Ese es un tema que hay que velar y hay que cumplir disciplinadamente.

Entonces, con estas limitaciones que, como dije, son tres: disponibilidad de divisas, utilización de capacidad de créditos y menos portadores energéticos, tenemos un resultado, al cual me voy a referir.

¿Cuáles son las reservas de eficiencia que tenemos para seguir trabajando? No voy a complicar esto con muchos números, pero voy a decir algo. Nosotros teníamos previsto una importación para generar la meta de crecimiento de la economía, que era un 2% de 14 416 millones. Con los ajustes nos quedaríamos en 11 973 millones. Pero en términos de intercambio los precios del mercado mundial han bajado un poco, por ejemplo, vamos a comprar más alimentos con menos dinero, que es lo que dice “ajustes por ganancia de precios”; es decir, si fuera literalmente, en vez de tener 14 400 millones vamos a tener 11 900 millones; pero como con el dinero se puede comprar un poco más, eso se convierte entonces en 13 000 millones y ahí hay una reserva, y mantenemos un coeficiente de importación por peso de PIB de 0,1642 centavos. Esto se puede expresar de otra manera.

En la economía hoy hay, comparando el cierre de abril con el 1ro. de enero de este año, 1 297 millones de pesos más de inventario útil que lo que teníamos previsto ocurriera en el funcionamiento de la economía. ¿Por qué? Porque el año pasado se importaron una cantidad de recursos que llegaron en el último trimestre del año que se quedaron en inventario para este año; es decir, en el tema de la eficiencia de los inventarios hay muchas reservas para poder enfrentar las limitaciones que se están haciendo, y es un tema que a todos los niveles hay que revisar bien la estructura de los inventarios que tenemos y la capacidad de eso.

Se garantiza —recuerden que estoy hablando de los resultados— el equilibrio financiero interno. Se garantiza a partir de que vamos a tener un poco menos de circulación mercantil minorista, pero como se caen los niveles de actividad, también es verdad que el salario en el sistema empresarial se ajustará a los niveles productivos y ahí mantenemos ese equilibrio. Ahora, para mantener ese equilibrio, para mantener el equilibrio financiero interno hay que tener mucho control de los sistemas de pago por rendimiento y el salario que se pague.

Los gastos que no se ejecuten, que en la contabilidad, como usted a la producción total le quita los gastos y es el valor, que supuestamente se crea un valor agregado porque tuvo menos gasto material, no se puede convertir en salario. Si se convierte en salario la gente estuviera ganando más, produciendo menos riquezas. Eso se está trabajando con mucho cuidado con todas las organizaciones, a partir del Ministerio de Finanzas, del Ministerio de Trabajo, pero lo que estamos alertando es que habrá que ganar en correspondencia con los nuevos niveles de actividad que pongan las restricciones que va a tener la economía para funcionar.

Con relación a las transportaciones de carga se ajustan, porque los niveles de actividad son menores.

Y en el caso de las inversiones hay que decir que el plan de inversiones se va a incumplir un 1 %. Ahora, aun incumpliéndose un 17 %, las inversiones a ejecutar en el año son de 6 510 millones de pesos, ¡seis mil quinientos diez millones! Este es un plan de inversiones en una ejecución real más grande que el del año pasado. Todos los años venimos subiendo.

Y ha habido inversiones que hemos tenido que parar en la proyección que estamos haciendo. Las que estaban asociadas a los créditos que no se habían ejecutado se han parado, porque de todas formas las mercancías no estaban contratadas, ni los créditos ejecutados.

Ahí, de los 6 510 millones de pesos de inversión están asociados a programas estratégicos del país 4 535 millones de pesos y están respaldados, aun cuando se va a hacer un 17 % menos. Miren por ejemplo, el turismo tiene ­1 328 millones de pesos, otro ejemplo es el de­sarrollo de las fuentes energías renovables con 142 millones de pesos respaldados con créditos a largo plazo.

La idea más importante que estoy trasladando es que aun cuando se va a inejecutar el 17 % de las inversiones, se van a hacer 6 510 millones de pesos y de ellos 4 535 millones de pesos están asociados a los programas de de­sarrollo del país.

Ahora en estos momentos lo que estamos estudiando bien son las estructuras de los financiamientos de estos programas, y habrá que trabajar en ir buscando soluciones de financiamiento a mediano y largo plazos y definitivamente abandonar el principio de hacer inversiones con el corto plazo, porque entonces el pago de deuda es muy rápido y no se paga la deuda con el rendimiento de la inversión.

Era lo que quería decir; los programas de desarrollo se van a ejecutar aun con las limitaciones actuales.

El punto 5 es empleo y salario. Tendríamos que decir que en el sistema empresarial se estima un salario medio menor que lo que previmos en el plan. Como el sistema empresarial va a tener afectaciones en los niveles de actividad y se cobra según lo que se produzca, entonces en esa misma correspondencia el salario medio del sector empresarial va a tener esa afectación, aun cuando va a crecer. Y si eso lo trasladamos al concepto de gasto de salario por peso y valor agregado, en la variante del plan que íbamos a gastar 34 centavos, aquí se está previendo 33,86. Por tanto el cumplimiento de los indicadores directivos y el indicador límite en los sistemas de pago va a dar una reducción ligera del salario medio en el sistema empresarial.

Esto es bien importante que lo entendamos, porque los sistemas de pago tienen indicadores directivos y tienen indicador límite. La primera tendencia que hay cuando falta materia prima, la primera tendencia que hay cuando falta algo es proponernos que le bajemos el plan. Fíjense que yo dije que no hay un ajuste de plan, lo que ahora tenemos es que ir comparando la ejecución real con el plan.

Si ahora cogemos y a todo el mundo le ajustamos el plan, y antes por vender 100 millones de pesos usted iba a ganar 700 pesos y ahora por vender no 100 millones, porque a lo mejor no puede disponer de toda la materia prima, va a vender 80, no puede seguir ganando los mismos 700 pesos, porque si no eso no tiene respaldo productivo. Y lo que tenemos que tratar es de que lo que salga para la calle sin respaldo productivo que genere inflación o desabastecimiento en los mercados estatales, de todas formas a la larga se come la capacidad de compra de ese salario e iría en contra de las políticas que se han hecho de rebajar precios aumentando la capacidad de compra del peso cubano.

Ese es en sentido general el tema de los sistemas de pago por rendimiento, que hay que velar que no se produzcan pagos de salarios sin respaldo productivo.

Con relación a los alimentos, que es un tema en el que siempre hay muchas dudas.

Los alimentos que estaban previstos importar en el año, se van a importar, porque ha habido una tendencia en el mercado mundial a la baja de los alimentos. Por ejemplo, el pollo lo pusimos en el plan a 1 200 dólares por tonelada y lo que se ha contratado ha estado por debajo de 1 000. Es decir, se trae más alimento pagando menos y con un ahorro de 82 millones de dólares. Pero es solo por una tendencia de los precios en el mercado internacional.

No voy a repetir aquí los números, pero me parece que la idea más importante es que en algunos productos ha habido una baja de los precios de los alimentos en el mercado mundial que nos da 193 millones de dólares, casi 200 millones menos y se traen más alimentos.

Siempre más o menos nos ocurre que por diferentes causas se producen incumplimientos en la producción nacional, y se van a producir, por ejemplo, de lo que había que entregar de frijoles, unas 33 000 toneladas menos; de maíz, que tiene que ver con los piensos para los animales, 50 000 toneladas, y de chícharo, por el frijol y otras causas, 25 000 toneladas.

Por un lado vamos a gastar menos dinero, porque los alimentos costaron menos, y por otro lado hay que gastarse 50 millones más para suplir lo que la producción nacional va a dejar de entregar por todos los fenómenos climáticos y otras razones que ustedes conocen.

Con relación a las medidas de rebaja de precio asociadas a la política del mejoramiento de la capacidad de compra del peso cubano, que no son grandes rebajas, pero han tenido una aceptación que junto con las políticas de acopio de los productos agropecuarios, hay un grupo de productos que ya vienen dando señales de tendencia a la baja de los precios.

Ahora, si usted baja los precios y el salario tiene más capacidad de compra, eso se revierte en que las cantidades físicas que se venden son mayores, y para respaldar esas capacidades de compra ha habido que comprar adicionalmente: 25 000 toneladas de arroz, 32 000 de chícharo, 82 000 de pollo, aceite 36 000 y de leche en polvo 3 800, que, con el incremento de la producción nacional ese número puede ser menor, pero ya está contratado.

Aquí lo que estoy es tratando de dejar claro que la oferta de los productos a los que se les bajaron los precios están contratadas las cantidades adicionales y que se respalda esa política.

Solo para que se tenga una idea: en el primer trimestre del año —para compararlo de alguna manera, pudiéramos haberlo comparado con el primer trimestre del año pasado, pero aquí lo que estamos midiendo es el efecto precio— se vendían diariamente 61 toneladas de aceite, hoy se están vendiendo 133; de pollo se vendían 77 toneladas, se están vendiendo 269; la leche en polvo no subió mucho, y ahí está el arroz que se vende por la libre en moneda nacional que se le bajó un peso, de 205 toneladas diarias ha ido a 293. A esos productos hay que garantizarles presencia en el mercado, porque si no hay presencia va a empezar otra vez el mismo problema: los acaparadores a comprar y revender y en la práctica el efecto de la rebaja de precios se pierde. Por eso dije que una parte grande de los ahorros que habíamos tenido por importación de alimentos, se utiliza también para importar capacidades adicionales y poder respaldar esas medidas.

Esto lo estamos siguiendo constantemente, porque tenemos que ver si de la forma en que se vienen comportando las ventas, lo que está contratado garantiza los suministros en el futuro.

También tengo que decir que en la medida que el tiempo ha ido pasando, y en la medida que ha habido estabilidad de ofertas, el ritmo de ventas diarias ha bajado paulatinamente. Los primeros días hubo un pico, la gente tenía inseguridad, si siempre iba a haber pollo, si no iba a haber pollo, la venta por cajas, la gente comprando cantidades de cajas y eso poco a poco ha ido bajando el ritmo y llegará un momento en que se va a estabilizar; pero también va teniendo esa tendencia, porque hay una oferta estable por parte del Estado. Eso es como hemos estado trabajando el tema este de enfrentar la economía en el segundo semestre. La situación tiene las limitaciones que dije, hay que trabajar con mucha eficiencia; pero se está organizando.

En el Consejo de Ministros hubo ministros y presidentes de OSDE que plantearon que las restricciones que les habíamos puesto, fundamentalmente en los portadores energéticos iban a tener afectaciones en algunos servicios a la población. Yo mostré el balance de electricidad, y en el balance de electricidad dije que los 8 800 gigawatts de consumo del sector residencial se respaldan; pero a recursos hidráulicos, que está aquí Inés María Chapman, le quitamos 85 gigas de electricidad, y al otro día Inés dijo: bueno, le daremos electricidad a la gente, pero a mí me falta electricidad para bombear agua, entonces, habrá electricidad, pero faltará agua. Y ella pidió, por encima del ajuste que le habíamos hecho, unos 81 gigas, ¿no, Inés?, y ya la última cifra, con un grupo de medidas de ahorro, se queda en 71 gigawatts.

La indicación del General de Ejército en el Consejo de Ministros es que discutiéramos con todos los organismos esas afectaciones y se presentara a la Comisión Económica Financiera.

La capital, por ejemplo, está planteando que para mantener un nivel de transportación de 1 100 000 personas diarias, demandan un poco más de diésel, que también lo estamos revisando, con ese carácter excepcional, y lo otro que hemos estado discutiendo con los organismos es que lo que no se puede quedar fuera es lo más importante, que también a veces hay una tendencia: se me quedó fuera la electricidad del hospital. No, no, la primera electricidad es la del hospital y después vemos lo otro, primero hay que revisar bien.

Lo que han hecho los organismos es bastante racional, muy muy racional. Algunos organismos como, por ejemplo, la producción de ron de la industria alimentaria nos ha planteado una demanda adicional en términos de divisa de un millón de dólares, porque la demanda del turismo de ron, en el primer semestre ha aumentado, y está incrementando también la demanda para el segundo semestre.

Si no le damos la divisa a la industria que produce ron, tendrá el turismo que importar otro tipo de bebida, y como dije, una de las premisas es no dejar de producir lo que otro después necesariamente tuviera que importar. Todo eso lo estamos viendo organismo por organismo y buscando las propuestas para someterlas a consulta en cada uno de los casos.

Antes de referirme a esto de las conclusiones. Había una gran confusión con el 50 % del combustible de este mes, y que si le han quitado a todo el mundo el 50 % de combustible y todo ese tipo de cosas. Ya dije que la electricidad era un 6 %, lo que pasa es que a unos les toca un 28 %, porque a otro grupo de actividades se respaldan al 100 %, y en julio se mandó a quitar, inicialmente, el 50 % del consumo, porque los combustibles de julio se dan en los días finales de junio, y el día 28 queríamos que los organismos y los Consejos de la Ad­ministración Provincial comenzarán con una cifra, y se dijo: “Den el 50 % hasta que terminemos todo el análisis y después del análisis restituimos en julio las capacidades que le corresponden a cada cual”, esa segunda carta ya salió del Ministerio de Economía para todos los ministros, para todos los presidentes de OSDE y para todos los presidentes de los Consejos de Administración Provincial, por tanto, no es de un 50 %.

Globalmente estamos hablando, más o menos, de un 28 % en términos de portadores energéticos.

Otra de las opiniones que tienen las personas es que en este propio momento donde estamos hablando de restricciones de la economía para el segundo semestre, se está discutiendo la conceptualización y el plan de de­sarrollo a largo plazo. La gente dice: bueno, restricciones ahora, para qué vamos a estar pensando... Todo lo contrario, este es el momento en que tenemos que tener claro en qué se va a avanzar en la actualización del modelo y cuáles son los ejes y los sectores estratégicos de la economía cubana que son los que halan el desarrollo, y esos tienen la primera prioridad en la disponibilidad de divisa. No se trata de quitar el 17 % de las inversiones —estoy tratando de ilustrar eso— este año, de lo que se trata es de que en los 6 510 millones de pesos de inversiones que se quedan, los programas de desarrollo se están respaldando.

Y hay otro grupo de inversiones que los equipamientos no estaban ni contratados que dijimos: “Paren, y vamos a reanalizar eso otra vez.” Pero el programa del desarrollo turístico se respalda, el programa de las fuentes renovables de energía se respalda, y se respalda el programa que tenemos de creación de capacidad constructiva para poder enfrentar los procesos inversionistas en los próximos años.

Quería dejar claro, porque no es contradictorio pensar en un plan de desarrollo al 2030, ejes y sectores estratégicos, con el tema que tenemos ahora. Todo lo contrario, hay que tener bien claras las prioridades.

Como conclusiones, van a existir las limitaciones en la disponibilidad de divisas. Hay que ir a un uso eficiente de los portadores energéticos, a partir de las limitaciones en el aseguramiento de los mismos. El aseguramiento de los servicios vitales a la población, el equilibrio financiero interno, y las medidas para incrementar la capacidad del peso cubano se mantienen y se respaldan.

Se respaldan las inversiones vinculadas al desarrollo futuro del país y será necesario —como también se discutió aquí, desde el punto de vista del Presupuesto esta mañana— revisar todo el mundo, al máximo, las reservas existentes en términos de eficiencia que hoy tiene la economía cubana.

He terminado (Aplausos). 

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