Lactancia materna. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Lactancia materna es sinónimo de vida por los múltiples beneficios que tiene para el bebé y la madre. Para aquellas que tienen el privilegio de poder amamantar a sus hijos, es un acto de amor en el que trasmiten salud.

La doctora Ana Aimee López Labrada, especialista en Pediatría del Área de Salud de Amancio, destacó que lactar es el pilar fundamental en el desarrollo del bebé,  sobre todo en la primera etapa de la vida, porque garantiza el pleno desarrollo físico del niño.

La especialista insistió en la leche materna es un producto natural, inocuo y ecológico, que crea un vinculo afectivo con la madre importante para el desarrollo sicológico del bebé y propicia que crezca en un ambiente de armonía.

Asimismo insistió en el aporte de vitaminas, grasas, agua y minerales para la defensa del organismo, para fortalecer el sistema inmunológico, de ahí la necesidad de eliminar otras tendencias en la alimentación del recién nacido como es ofrecerles te, y otros tipos de leche.

En este sentido alertó que la leche materna esta diseñada  para cubrir todas las necesidades del bebé para fortalecer su intestino que aún es inmaduro,  por ello hasta los seis meses el niño no necesite otro alimento.

Asimismo Lizandra León Montero, educadora para la Salud en el Centro de Higiene, se refirió a un grupo de actividades que se realizan como parte de la semana de la lactancia materna, entre las que se incluyen charlas educativas y conversatrorios en las unidades de salud, así como en las comunidades se vinculará a la familia para que acompañe a la embrazada y a la recién parida en este hermoso proceso de amamantar.

Lactar es sinónimo de vida, es un acto de amor que eleva la calidad de vida de nuestros niños, y apoyar esta practica es garantía un planeta sano y sostenible.