Francisco Bazán Albuerne. Foto: Rafael Aparicio Coello.
Francisco Bazán Albuerne. Foto: Rafael Aparicio Coello.

Con el dolor incrustado en el rostro y un brillo inusual en la mirada, el amanciero Francisco Bazán Albuerne, combatiente internacionalista, me expresó: “murió el hombre más grande de este siglo, pero sus ideas trascienden a la muerte”.

“En la ejecutoria política y social de Fidel sobran razones para perpetuar su legado. Le corresponde a los jóvenes eternizar su ejemplo y continuar la obra humana y revolucionaria que consagró en la Revolución Cubana”.

“Por si acaso, tengo listos los arreos de combatiente para responder al llamado de la patria y al deber internacionalista, o sea, ser consecuente con la prédica fidelista de estar en la primera línea del sacrificio y el compromiso”.

Ante los restos de Fidel, en la plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales, juramos defender la patria y el Socialismo y juntos refrendamos la sentencia del Titán de Bronce de que…quien intente apoderarse de Cuba, sólo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, sino perece en la lucha…Raúl Castro