En algún momento de nuestras vidas sentimos como si nada  tuviera sentido ¿verdad?. Es como si de alguna manera, el mundo nos cayera encima, entonces nos creemos perdidos y sin rumbo.

Cuando sucede así, es aconsejable encontrar algo que  motive para seguir adelante; por eso, aconsejo regalarse una sonrisa, y aferrarse con uñas y dientes a un nuevo día, pues vivir es bello, aunque algunos tropiezos se empeñen en nublar nuestro sendero.

No importa lo sucedido, puede ser una ruptura amorosa, algún encontronazo laboral o sencillamente, nostalgia, el llamado “Gorrión”, como decimos cuando las fuerzas nos abandonan y no queremos ni siquiera ver a nadie.

Ante situaciones como esas, amén de recetas psicológicas, viene bien, salir a la calle, conversar, reír o simplemente, ver la gente pasar. Buscar algo que motive el espíritu, saber para dónde vamos, a dónde queremos llegar, es fundamental para mantenernos animados.

Aunque siempre van a surgir contratiempos que nos roben la lozanía, es bueno crearnos esa coraza optimista que nos proteja de los tropezones ¡Siempre habrá malos momentos! ¡Que conste! No todo puede ser color rosa, de ser así, nuestro paso por la vida sería muy aburrido. Tener en qué pensar, en qué ocuparnos, nos hará elevarnos, crecer como personas; ayuda a desarrollar neuronas.

Pero, ser feliz, divertirnos, pasar un rato agradable, olvidar por momentos compromisos y situaciones, es algo que cada uno de nosotros debe regalarse siempre que pueda. Reunirnos con amigos, compañeros o sencillamente, en familia, es fundamental para alejar de la mente ese estado que abruma por momentos a todo ser racional.

Llevamos varios días de alboroto y concurrencia, pero desde esta noche y hasta el domingo, nuestro terruño vivirá la mayor festividad de cada año. ¡El carnaval invita al goce y al esparcimiento! ¡A divertirse entonces!.