Los habitantes de la circunscripción 48 enclavada en la comunidad rural de La Hortensia en este municipio de Amancio, recibieron con beneplácito el desarrollo en sus predios del proyecto comunitario Por Nosotros Mismos, esta vez de carácter provincial.

Durante el desarrollo de esa transformadora iniciativa que ha logrado mejorar las condiciones y la calidad de vida de muchas comunidades locales se reconoció el quehacer de las organizaciones de masas, del Grupo de Trabajo Comunitario y el apoyo incondicional de los vecinos.

Guillermo García Colás, delegado de la mencionada demarcación amanciera destacó que esta labor mancomunada ha sido la clave para las tareas que convoca el barrio.
García Colás señaló que se higienizó el poblado, se pintaron y remozaron varios objetivos económicos-sociales como el consultorio del médico de la familia y la escuela.

También encomió la atención a los programas de salud con énfasis en los niños menores de un año y las embrazadas, así como a los núcleos familiares con bajos ingresos económicos.

En el intercambio los lugareños surgieron alternativas para solventar dificultades con los viales interiores y el camino que une el asentamiento con la cabecera municipal, lo que da la medida del sentido de pertenencia y del accionar comunitario en pos de mejorar las condiciones de vida.

Asimismo se plantearon insatisfacciones con la transportación de pasajeros, el alumbrado público y la bodega.

Aida Rodríguez, jefa del Departamento Ideológico en el Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba, en Las Tunas,  encomió el trabajo realizado por la comunidad, la limpieza y el embellecimiento de cada barrio, la cultura que han logrado en las plantaciones cañeras, principal renglón de esa zona agrícola y el sentido de pertenencia de sus habitantes que trabajan para hacer avanzar su comunidad.

El proyecto comunitario Por Nosotros Mismos sirvió además para estimular el desempeño de cederistas y federadas destacadas, y de manera muy especial se reconoció a Liyán Pérez López, el operador del acueducto y a Pedro Lastre Arias, miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cuba por su apoyo a las labores de la zafra azucarera.

La jornada dominical estuvo matizada por las actividades deportivo-recreativas, las ventas de libros, de productos industriales, comestibles,  y las exposiciones del movimiento de mujeres creadoras que buscan en la naturaleza muerta motivos para ocupar el tiempo en una actividad útil y bella.