Uno de los escritores más sobresalientes del municipio de Amancio es José Antonio Guerra Pérez, alguien que ha incursionado en casi todos los géneros literarios, exceptuando los versos libres y la narrativa para niños, y por los que siente un gran respeto debido a la complejidad del público infantil.

Cuando  en  2004 aparece su primer libro, un decimario titulado Balada del cuerpo la ingravidez y la navaja, el lector no se imaginó que el joven poeta y narrador, egresado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, devendría en uno de los literatos de mayor renombre de esta localidad.

En el 2006 sorprende a todos como finalista en un concurso de la Editorial Oriente; la publicación no se hizo esperar, y luego su nombre aparece registrado en una antología de la décima tanática  cubana, facturada en México.

Para José Antonio, todos los libros son como hijos que uno lanza a la vida, pero  El padrastro y el pesebre, su primera novela, es sin dudas  el más importante de todos, no por lo que significa, sino por haber sido publicado por la Editorial Oriente, otorgándole una mayor connotación en el ámbito de las letras insulares.

El texto siguiente, Muertes ajenas, reúne cuentos que evidencian un buen manejo de los recursos estilísticos del género y un modo muy personal de narrar. Atmósfera estable y sugerente de la coherencia temática, marcada por el humor negro y el absurdo, que nos propone una lectura de esa otra realidad, afirmando a su autor como una voz relevante en la narrativa cubana actual.

En el 2012  salió a la luz pública el volumen El pálido rencor de los que temen,  bajo los auspicios del sello editorial Sanlope, de Las Tunas, una obra que le abrió por segunda vez las puertas de la Feria Internacional del Libro.

José Antonio no es solamente un artífice de las letras; sus ilusiones y utopías las comparte con su diaria labor como médico especialista de segundo grado en Pediatría, un amor que le ha inspirado más de un verso, aún cuando mantiene una deuda con los pequeños,  que espera saldar el próximo año.

Por eso mantiene su afán de Curar el alma de todos a su alrededor, porque los infantes, los libros y los sueños merecen cada uno de sus desvelos.