Para conmemorar la fecha del natalicio de Olga Alonso, en Cuba se celebra cada 18 de febrero el Día del Instructor de Arte.

En la jornada se estimula y reconoce el accionar de quienes cumplen la importante misión de participar en la transformación del hombre, orientando sus aptitudes artísticas para el mejor aprovechamiento del tiempo libre y de su intelecto.

El sistema de Casas de Cultura en la isla tiene espacios donde los instructores cultivan las mejores actitudes del ser humano.

Instituido por el Consejo Nacional de Casas de Cultura y el Ministerio de Cultura se entrega en esta fecha el Premio Nacional "Olga Alonso" a aquellos instructores, promotores e instituciones culturales con una reconocida trayectoria.

Es necesario significar, que el quehacer cultural está en el centro mismo de las transformaciones de la  sociedad cubana. Por ello, su faena representa un eslabón importante en ese concepto que denominamos cultura general-integral.

La tarea de los instructores de arte en Amancio -movimiento surgido a partir de la década de los 60-, desempeña  un papel fundamental en esta sureña localidad, donde desarrollan la cultura a través de movimientos corales, danzarios, reanimaciones comunitarias y talleres de apreciación.

Ellos hacen valer los cinco objetivos de trabajo y hoy son una irreemplazable herramienta de transmisión de valores en el crecimiento humano.

Los resultados de ese compromiso creador se manifiesta en el seno familiar. Estos profesionales forjan más allá de la institución escolar  y dependen de la relación con el resto de las instituciones culturales y sociales de la comunidad.

La presencia de los instructores de arte en nuestra sociedad, enriquece la labor formadora con los niños, adolescentes y jóvenes cubanos; quienes crecen espiritualmente gracias a su profunda sensibilidad artística y a la voluntad de hacer germinar los más altos valores en las nuevas generaciones de cubanos.

Día a día, ellos dan todo de sí para lograr la auténtica emancipación del hombre nuevo.