Para Noralvis hoy es un día especial, sus vástagos Yordanis y Saily,  inician un nuevo curso; el comienza el preescolar y ella el primer año de la carrera de Medicina.

El pequeño Yordanis está feliz entusiasmado con su uniforme, el universo de números, letras y colores que se abre ante él y para Saily un mundo desconocido pero apasionante junto al compromiso que entraña prepararse para contribuir a elevar la salud del pueblo.

Esta escena es recurrente hoy en la mayoría de los hogares amancieros donde las luces se prendieron más temprano que de costumbre después de haber trasnochado para dejar todo listo.

La calle es una fiesta está llena de colores formando un arco iris que ilumina e inunda de alegría hasta el más apartado rincón de nuestra geografía porque hasta allí también llega la luz del saber y la enseñanza.

Las escuelas amanecieron abiertas invitando a todos a disfrutar del  acontecimiento, el inicio de un nuevo período académico que se muestra lleno de posibilidades y expectativas.

La emoción no escapa de los felices padres que llevan de la mano a sus pequeños, de los niños que se muestran impacientes de conocer como será el mundo escolar, de los jóvenes que saben que de ellos depende su futuro y de los maestros y profesores que esperan ansiosos para compartir sus conocimientos.

Septiembre llegó presuroso y ya no quiere esperar más, se descorren las cortinas y la gran orquesta con sus acordes indica que inicia un nuevo periodo académico cargado de sueños y metas por cumplir, démosle pues la bienvenida al curso escolar 2011-2012.