En el menú de los cubanos no puede faltar el arroz, pues para muchas familias, no disponer de ese alimento, se convierte en un caos en el hogar. Por la cuota normada establecida en la pasada década del sesenta y todavía vigente, se distribuye ese cereal a precios subsidiados, a razón de cinco libras por persona y una adicional.

Teniendo en cuenta la escasez de este grano en años anteriores y su ascendente valor en el mercado internacional, en el municipio de Amancio se fomenta el cultivo del arroz, donde la familia Reyman marcha a la vanguardia con un cúmulo de experiencias que les permite resultados superiores a medida que pasa el tiempo.

En el kilómetro 6 de este tunero municipio se concentra la mayor parte del cultivo y  se piensa llegar hasta las 30 toneladas del preciado alimento, con la inclusión de las zonas de Los Juncos en Vicente Pérez, kilo 8 y Las 40 en El Indio, las que esperan por la materialización de un proyecto de electrificación.

En busca de mejorar las condiciones de procesamiento del codiciado alimento, en  Amancio se trabaja en la puesta en funcionamiento de un molino que incluye secado, molinazo y pulido, lo que reporta un ahorro considerable de recursos humanos y materiales, pues en estos momentos es preciso trasladar el arroz cosechado hasta Jucarito en la provincia de Granma.

Según datos estadísticos se deben acopiar 189 toneladas contratadas en las 63 hectáreas de cultivo, cifra que se espera duplicar, teniendo en cuenta las condiciones favorables de las tierras seleccionadas.

Las autoridades de la agricultura amanciera impulsan un programa de recuperación con vistas a sustituir hasta un 50 por ciento de las importaciones actuales y dentro de ese plan se incluye tanto la producción a gran escala y mecanizada, como las aportadas por pequeñas parcelas.