Caricatura tomada del suplemento humorístico Melaíto

Mientras especialistas de la salud, expertos de la ciencia, la comunicación y otras ramas del saber humano, hacen lo posible e imposible, para ilustrarnos, o más bien, para prepararnos con el objetivo de poder sobrevivir al nuevo coronavirus, caracterizado por su alta capacidad de contagio y letalidad, una minoría se hace de la vista gorda y pone en peligro la salud de la mayoría.

Duele ver los desvelos de las principales autoridades del estado, el gobierno, las instituciones armadas, administrativas y los incansables trabajadores del sector de la salud pública, para mitigar riesgos, capacitarnos, o sea, reducir la brecha entre la vida y la inútil muerte, mientras unos desobedientes juegan a la ruleta rusa, se exponen y nos exponen.

Oiga, pocos se pierden las magistrales clases de comunicación, información veraz, confiable, profesional y científica que cada mañana nos regala ese especialista de alto vuelo que responde al nombre de doctor Francisco Durán. Entonces un grupito de irresponsables no usa o mal usa el nasobuco, no guarda la distancia entre personas, deambula innecesariamente y forma sus entuertos en colas y esas concentraciones necesarias e imprescindibles de quienes buscan el sustento alimenticio diario.

Cierto que las fuerzas del orden público actúan, contribuyen al mantenimiento de la necesaria disciplina colectiva e individual. Se imponen multas, hay llamadas de atención. Todo eso es real, pero no podemos aspirar a tener un oficial de la PNR al lado de cada infractor. Me pregunto: ¿Y la conciencia y enfrentamiento popular, dónde quedan?

Nada, que es hora de tomar el toro por los cuernos, asumir la responsabilidad individual, y darle a cada cual lo que le corresponde. Debe imponerse el respeto, la cordura y la decencia. El egoísmo y el individualismo, no pueden saltar por encima de los valores que nos caracterizan como pueblo y nación.

Es hora de asumir, responsablemente, nuestros deberes sociales. Cuidarnos y cuidar a los demás. Aplaudir a los héroes de batas blancas, convertidos hoy en la tropa élite en el combate que libra la humanidad contra la Covid-19. En fin, ganar esta nueva y dura batalla, para al final, volvernos a abrazar, vivir y Vencer.