El aniversario 90 de la radio cubana es motivo de alegría para quienes laboran en este importante medio de comunicación, y un momento muy especial donde se rememoran vivencias inolvidables.

Es por ello que dialogar con Máximo Velázquez se convierte en referencia obligada en un día tan significativo para la familia de los radialistas amancieros.

De su paso por Radio Maboas,  este reconocido locutor del Noticiero Nacional de la Televisión Cubana (NTV), recuerda gratos momentos.

"Primero que todo en este aniversario de la Radio Cubana quiero enviar un saludo para todos los colegas de mi querida Radio Maboas, para los actuales y a los que, como yo,  en algún momento formaron parte de este colectivo; yo tengo lindos y gratos  recuerdos de cuando trabajé en esa emisora", recuerda con emoción.

"Eso fue en mi etapa juvenil;  tenía apenas 17 años, y estaba lleno de sueños, de ilusiones y ya de eso han transcurrido muchos años, pero recuerdo con mucho cariño a algunos compañeros como Juan Miguel Carrero, Ángel Omelio Rodríguez, Félix Basilio, Belkis Figueredo, en fin, un grupo de compañeros que también formaron parte en la fundación de la radio en Amancio".

Este hombre sencillo cuenta con especial desenfado algunos de sus propósitos ya cumplidos.  "Mi primera aspiración fue llegar a trabajar durante varios años en una emisora nacional como Radio Reloj, y después pasé en el año 80 a la televisión, así que con creces cumplí mis sueños, creo que mucho más de lo que soñé".

La imagen, voz y estilo de Máximo Velázquez trascendieron las fronteras cubanas, y parte de Latinoamérica conoció el desempeño profesional de este excelente locutor formado por la radio cubana.

"Para mí TeleSur significó algo muy importante porque sin dudas fue una bonita experiencia que contribuyó a mi crecimiento  profesional. Mi incursión por ese medio marcó una etapa superior de mi vida en mi profesión, porque es una importante telesivora de Latinoamérica, que en este momento está a la vanguardia de la comunicación, y además porque reúne en su colectivo de trabajadores a personas de todo el continente, independientemente de creencias, de formas de vida, de criterios, y se convierte en la unión latinoamericana; fue una magnifica experiencia, además de ser el primer locutor cubano que trabajara en TeleSur, fue  para mí algo muy especial".

Sin dudas, la Novia Sonora del Guacanayabo fue  una gran escuela para Máximo, por lo que considera que el radialismo es una verdadera escuela. "La radio es importantísima; yo creo que el paso por ella fue clave en mi formación, en ella di mis primeros pasos y fue algo imprescindible para adquirir conocimientos que luego fueron válidos para hacer televisión, sobre todo, para mí que soy un hombre de la información; llegar a una emisora como Radio Reloj me preparó para incursionar en la televisión. Yo soy un locutor de noticias, y el conocer esta expresión del periodismo, al igual que los demás géneros, me ayudó a crece profesionalmente".

En la actualidad, disfruta de un pequeño receso, mientras tanto labora la tierra."En este momento estoy en una pequeña finca en La Habana, viviendo y trabajando en el campo por un problema circunstancial con mi familia, y que está en dependencia de la solución de algunos problemas para volver a incorporarme a mi trabajo habitual en la televisión.  Así que no se preocupen que yo volveré a los micrófonos, porque esa es mi pasión".

El amor a su terruño natal nunca lo ha perdido. "Agradezco al actual colectivo de Radio Maboas, este bonito gesto de permitirme conversar con el pueblo lindo de Amancio al cual quiero y admiro mucho; un saludo grande, afectuoso, cordial y de todo corazón para todas las personas a las que quiero. Yo guardo gratos recuerdos de mi infancia y mi juventud allí, de toda la gente gente que cuando  voy por sus calles, me abrazan con mucho respeto y cariño porque realmente me siento amanciero y me voy a morir amanciero".