La yuca es una especie de origen americano de la familia de Euphorbiaceae, y constituye uno de los alimentos fundamentales, especialmente en aquellas zonas con déficit alimentario, gracias a su importante contenido proteico y energético.

Goza de gran aceptación en la mesa cubana, por la variedad de platos que suele acompañar, ya sea hervida, con mojito (mezcla de limón, sal, aceite y ajo), o casabe; también se elaboran dulces, como buñuelos y pudines, hasta croquetas, tortas, e incluso puede emplearse como materia prima para producir panes, entre otras.

Foto: Rafael Aparicio CoelloEn el municipio de Amancio llama la atención entre los lugareños un cangre de yuca que llegó a pesar nada más y nada menos que 48 kilogramos, o sea 104 libras.

Su dueño, el campesino Rigoberto  Alonso Ramos, miembro de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) "Camilo Cienfuegos", ubicada en la zona de La Espirituana, se inserta en la ganadería y en los cultivos varios, con excelentes resultados.

Rigoberto, a quien todos llaman Macario, cuenta que en su finca existen otros ejemplares de yuca, pero en el caso que nos ocupa, permaneció bajo tierra por espacio de 2 años aproximadamente, y fue necesario utilizar una leva, para extraerla, aunque aclara que no puede consumirse por estar fuera de temporada.

Dice además que el tamaño se debe a que sus tierras están muy bien potenciadas, pues se ocupa de mantenerlas fertilizadas con métodos tradicionales -ecológicos e inocuos para el medio ambiente-, los que aportan mayores nutrientes, en comparación con los productos químicos elaborados de forma industrial.  

Foto: Rafael Aparicio CoelloMacario reafirma que no fue un milagro de la naturaleza, sino fruto de su constancia y entrega en el difícil arte de sacarle provecho a la tierra, y retribuirle los recursos que ella misma produce.