Mi orgullo mas grande. Foto: Rafael Aparicio Coello
Mi orgullo mas grande. Foto: Rafael Aparicio Coello

¿Cómo decirte todo lo que siento por ti y cuán importante resultas para mí en tan reducido espacio?  A ti que das todo  sin pedir nada. Que me tuviste primero en tu vientre y después en tus brazos y tu hombro.

Gracias por traerme al mundo, por alimentarme, por cuidarme y hacer de mí una persona de bien. Sin ti no sería quien que soy. Eso te lo debo.

Gracias por lo que me enseñaste, por el amor que me inculcaste. Por demostrarme con tu ejemplo que el verdadero amor es aquel que se da sin esperar nada a cambio.
Eres mi orgullo  más grande.

Llevo conmigo todo el amor del mundo para dártelo todos los días poquito a poquito.

Gracias por levantarme el ánimo cada vez que fracaso. Por tu fe sin límites y tu amor infinito.

Cuando todos los caminos se cierran, tus brazos son la puerta que siempre permaneces abierta. Siempre estás ahí, incluso cuando las cosas se tornan difíciles. Diciéndome que todo saldrá bien, Dándome amor con paciencia y comprensión.

Brillas con luz propia, incluso, más que las estrellas y eres más tierna  que la inmensa luna que ilumina cada noche.

En fin, eres especial. Gracias por llenar mi vida.

¡Felicidades Mamá!